La vocera de la Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó que ningún servicio podrá aumentar por encima del 80% de ese coeficiente.
Esta modalidad será solo para los usuarios residenciales, y se aplicará el CVS del año previo.
Según dijo Cerruti en una conferencia de prensa virtual, a los usuarios residenciales con mayor poder adquisitivo, un 10% del total, se les quitarán los subsidios, mientras que aquellos que cuenten con tarifa social y los sectores vulnerables el aumento se calculará con el 40% del CVS del 2021.
Para el resto de los usuarios el alza será del 80% del CVS del 2021: “Estamos hablando de un tope, que ninguna tarifa puede aumentar más de 80% de CVS del año anterior”.
Además, indicó que el Gobierno convocará a audiencias públicas a fines de abril para analizar el esquema tarifario para la electricidad y el gas en el bienio 2022/2023.
La vocera presidencial remarcó que el FMI pedía “un aumento más elevado en las tarifas de servicios públicos” que el esquema que fue finalmente acordado.
Durante 2022 y 2023 no podrán contemplarse otros aumentos por encima de los topes previstos, para las categorías de segmentación de usuarios.
– Acciones tendientes a incentivar la inversión privada y pública para aumentar la generación y transmisión de energía;
– Construcción de gasoductos y la expansión de la capacidad de producción de GNL y energía renovable;
– Mejorar la eficiencia del consumo energético y la conservación del recurso;
– Fortalecer la focalización y la progresividad de los subsidios energéticos y asegurar que, con el tiempo, las tarifas energéticas de los consumidores finales residenciales y no residenciales reflejen mejor y de manera más predecible los costos mayoristas del gas y la electricidad.