En la provincia mediterránea se especula con una baja participación del electorado.
Tras una jornada que transcurrió con normalidad y por lo bajo con cruces febriles de sondeos que recalentaron el domingo, cerró a las 18 la votación en la provincia de Córdoba y las miradas apuntan al escrutinio provisorio que definirá la sucesión del peronista Juan Schiaretti, en una pulseada polarizada entre el candidato de la oficialista Hacemos Unidos por Córdoba, el intendente capitalino Martín Llayrora, y la espada de Juntos por el Cambio, el senador nacional Luis Juez.
En el búnker oficialista, ubicado en el centro de congresos Quórum de la ciudad de Córdoba, flotaban pasadas las 18 aires de optimismo, aunque matizados por la cautela de esperar los primeros datos oficiales. A priori creen que estarían ante una victoria de unos 11 puntos.
En la vereda de la oposición, el conteo será seguido desde Espacio Quality, el lugar elegido por JxC ya para el cierre de campaña de Juez en la noche del pasado jueves. Hacia allí enfilará la precandidata presidencial de JxC, línea halcón, Patricia Bullrich, en principio pasadas las 19.
En el marco de un padrón de 2.984.631 personas (es el segundo distrito electoral del país, con el 8,69% del total), según trascendió de fuentes policiales la participación fue baja. En Córdoba, sin embargo, la Justicia Electoral no hacen mediciones de participación durante el acto comicial, sino cuando termina la elección, con el cálculo de la cantidad de votos efectivamente emitidos.
En filas del oficialismo dijeron que manejan una participación del orden del 60%, 10 puntos menos que la anterior, que fue de cerca del 70%. “Eso nos favoreció”, leyeron.
Así, el oficialista Partido Justicialista confía en retener el poder por otros cuatro años de la mano de Insfrán, quien va por su octavo mandato, en un duelo al que la oposición llega con desventaja después de no haber logrado un acuerdo de unidad. En caso de ganar, el gobernador logrará un récord en el país al completar 32 años al frente del Poder Ejecutivo.