Hija de un militar fallecido, que en 1975 participó del Operativo Independencia, la actuación de las fuerzas armadas para combatir un foco guerrillero en Tucumán durante la presidencia de Isabel Perón, y veterano de Malvinas, la actual diputada nacional tiene una visión muy concreta en lo que respecta a la Defensa Nacional y la Seguridad Interior, dos de los ocho ministerios que tendría la gestión del economista.
Es por eso que, si finalmente el libertario se impone en las elecciones presidenciales y asume la máxima responsabilidad ejecutiva, será Villarruel quien se encargará de esos dos sectores, no solamente decidiendo a las personas que serán designadas en esos lugares, sino también diseñando los lineamientos de las carteras.
De acuerdo con lo que precisaron fuentes cercanas al espacio, Villarruel, que tiene una visión orientada a revalorizar el rol de las Fuerzas Armadas en la sociedad y aplicar el máximo rigor contra los delincuentes, ya tiene varias iniciativas en mente.
Además de ser la secretaria general del Partido Demócrata, uno de los tantos que integran La Libertad Avanza a nivel nacional, es la fundadora del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV), que se dedica a investigar los ataques cometidos por grupos guerrilleros y sus consecuencias en la Argentina durante los años ‘70.
Asimismo, plantea “priorizar la lucha contra el narcotráfico, incidiendo sobre todas sus fases” y “asegurar el libre tránsito en el territorio de la nación y detener la ocupación ilegal de tierras, actuando en forma inmediata ante la flagrancia”.
En cuanto a la defensa nacional, Villarruel opina que el sistema “muestra un panorama recesivo en su equipamiento e instrucción, producto de treinta años de desinterés por parte de las sucesivas gestiones de gobierno”, sumado a que “el personal sufre una acentuada frustración vocacional”, por lo que cree necesario que las Fuerzas Armadas sean “revalorizadas ante la ciudadanía, en su rol de instituciones fundamentales de la República”.
En esta línea, también pretende “financiar adecuadamente” el área, para “revertir el deficiente estado de equipamiento e instrucción”, así como también “recomponer el presupuesto militar, llevándolo progresivamente en un proceso de 8 años al 2% del PBI y reglamentar la ley del FONDEF”, un fondo de afectación específica que tiene por objetivo cubrir los costos del proceso de reequipamiento de los uniformados.
Por último, buscará “recobrar el prestigio de las Fuerzas Armadas argentinas en el plano nacional e internacional; y elevar el estado moral de sus integrantes con acciones que apunten a su bienestar humano”.
“Adaptaremos los planes de carrera y la capacitación permanente, favoreceremos el acceso a la salud y a la vivienda y mejoraremos los niveles de ingresos que permitan la retención y potenciación de los recursos humanos, equiparando inmediatamente sus atrasados salarios, jubilaciones y pensiones con los del personal de las fuerzas de seguridad. Llevar a cabo la activación operacional de las Fuerzas, dándole sentido a las aspiraciones vocacionales de sus efectivos, desactivar la politización del sistema de inteligencia, la progresiva suspensión de los ejercicios militares con países con los que tenemos firmados acuerdos de cooperación, el abandono de la mayoría de las misiones de Paz en el plano internacional, la ideologización de los centros universitarios de formación, el intento de eliminar liceos militares y la caída abrupta de los salarios de las fuerzas”, señaló en su plan de gobierno.
Fuente / Diario Panorama