En su alocución, la diputada argumentó que este proyecto no busca prohibir sino regular el nivel de ruido que entra a un ambiente receptor.
“Por su naturaleza generan molestias y son perjudiciales para la salud de los ciudadanos, es regular la emisión e inmisión que entra a nuestras casas, a nuestros dormitorios, a un ambiente escolar etc.”
“Este desafío no se limita al bienestar general, existen colectivos vulnerables que quieren especial atención, la evidencia científica demuestra que las personas con trastornos de aspectos autistas y otras condiciones de la neurodiversidad sufren de manera considerable ante estímulos sonoros que muchos considerarían tolerables” expresó Natalia Ponferrada.