La Justicia espera los resultados de la necropsia y de los estudios forenses para determinar qué ocurrió dentro de la casa. La madre del chico continúa detenida mientras avanza la investigación.
La investigación por la muerte de Izan, un nene de 6 años que fue encontrado sin vida en una casa de San Justo, Santa Fe, sumó un nuevo elemento que podría ser clave para reconstruir sus últimos minutos.
Durante una primera revisión del cuerpo, un médico encontró cabellos largos en una de las manos del menor. Ahora los investigadores intentarán determinar su origen y establecer si están relacionados con un posible forcejeo.
El hallazgo se produjo cuando un médico del Samco de San Justo constató la muerte del chico. Ante esa particularidad, la fiscal Daniela Montegrosso ordenó que el cuerpo fuera trasladado para realizar la necropsia y los estudios forenses correspondientes. Esas pericias serán fundamentales para establecer la mecánica y las circunstancias de la muerte.
Según indicaron fuentes vinculadas a la investigación, los cabellos encontrados en la mano del nene podrían ser compatibles con una situación de resistencia o forcejeo. Sin embargo, por el momento se trata solamente de una hipótesis y los investigadores aguardan los resultados de los análisis para determinar qué significado tiene ese indicio.
Las muestras serán sometidas a peritajes y eventualmente podrán ser comparadas con el material genético de las personas vinculadas con la causa. El objetivo es establecer si el menor tuvo algún tipo de contacto físico con otra persona antes de morir y, en ese caso, quién pudo haber estado involucrado.
Cómo encontraron al nene de 6 años
El caso comenzó este miércoles por la tarde, cuando la Policía recibió un llamado al 911 que alertaba sobre una posible situación de violencia en una vivienda ubicada sobre Sylvestre Begnis, entre Pedro Millán y la cortada 27, en el barrio Reyes de San Justo. Al llegar, los efectivos encontraron a una mujer que sostenía en brazos el cuerpo de su hijo de seis años.
La mujer, identificada por sus iniciales R.M. y de 22 años, quedó detenida preventivamente por orden de la Justicia mientras se intenta determinar qué ocurrió. Hasta el momento, no fue establecida oficialmente la causa de muerte.
En el lugar trabajaron agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) y de la División Criminalística, que preservaron la escena, levantaron huellas y buscaron elementos que pudieran aportar información al expediente. Además, los investigadores comenzaron a relevar cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona y a buscar posibles testigos.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Santa Fe, donde se realizarán los estudios correspondientes. La autopsia será determinante para establecer si el chico murió por causas naturales, a raíz de un accidente o como consecuencia de la intervención de otra persona.
Por ahora, la principal incógnita de la causa sigue siendo qué ocurrió dentro de la casa antes de que la Policía llegara.
