El índice nacional de precios al consumidor experimentó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto a junio y arrojó una variación acumulada de 19,3% en el año.
En los últimos tres meses el índice de inflación había arrojado números a la baja. En abril había sido de 2,6%, en mayo de 2,1% y en junio de 1,9%. El primer semestre del año cerró con un acumulado de 16,8% y un IPCF interanual de 33,5%.
Las previsiones de distintas consultoras situaban el dato de julio entre 1,8% y 2,4%. El más optimista era el informe de Orlando Ferreres & Asociados, que marcaba la diferencia con la Ciudad (2,9%) y pronosticaba 1,8% a nivel nacional. “En los últimos tres años, la diferencia en julio entre el dato de la Ciudad y el nacional siempre estuvo arriba de medio punto”, apuntó Fausto Spotorno, director de la consultora.
El escenario más duro lo había detallado LCG, que había señalado: “Si se realiza un análisis más detallado a nivel de sub-rubros, con la estructura de ponderadores de Indec, la variación promedio en julio sería de 2,4%”.
