Las Fuerzas Vivas resolvieron profundizar el reclamo ante la visita del gobernador Raúl Jalil. Por primera vez, sectores políticos, sociales, productivos, comerciales, turísticos y mineros con distintas ideologías aseguran haber dejado de lado sus diferencias para defender una misma postura: que la Zona Franca del departamento Tinogasta sea instalada en Fiambalá.
La comunidad advierte que, si no existe una respuesta concreta, podrían definirse nuevas y duras medidas de protesta. Fiambalá decidió elevar la presión. Las Fuerzas Vivas de la localidad se reunieron este lunes para analizar la visita del gobernador Raúl Jalil, prevista para este martes, y resolvieron avanzar con una nueva medida de protesta en defensa de la instalación de la Zona Franca dentro de la jurisdicción fiambalense.
La decisión adoptada por mayoría contempla la realización de un corte simbólico de la Ruta Nacional 60, frente a la Iglesia de San Pedro, como forma de visibilizar el reclamo y procurar un encuentro directo con el mandatario provincial.
La concentración está prevista para las 15:30, mientras que el corte comenzaría aproximadamente a las 16:00. Según explicaron los referentes Fátima Haddad, Jorge Tejada y Mario Quintar, el objetivo de la manifestación será esperar al gobernador y solicitarle una reunión para plantearle personalmente la posición de Fiambalá respecto de la ubicación de la Zona Franca.
La protesta llega después de varios días de movilización y de una creciente unificación de sectores de la comunidad. Cámaras empresariales, instituciones, organizaciones intermedias, sectores vinculados a la minería, turismo, comercio, dirigentes de diferentes espacios políticos y vecinos confluyeron detrás de un mismo reclamo, dejando expresamente de lado sus diferencias políticas e ideológicas.
El planteo fiambalense se sostiene en argumentos que sus referentes consideran históricos, geográficos, productivos, industriales y estratégicos, particularmente por la ubicación de Fiambalá respecto del Paso Internacional San Francisco y el corredor bioceánico, además de la actividad minera que se desarrolla en la región.
Jorge Tejada señaló que durante un eventual encuentro con Jalil buscarán exponer esos fundamentos y explicar por qué, desde la perspectiva de las Fuerzas Vivas, la Zona Franca debe instalarse en Fiambalá.
La tensión política alrededor del proyecto aumentó luego de que el gobernador Jalil manifestara públicamente que la ubicación prevista en Tinogasta no podía modificarse, aunque también mencionó la posibilidad de una extensión hacia Fiambalá.
Precisamente ese escenario es el que genera mayor preocupación entre los sectores que impulsan el reclamo. Para las Fuerzas Vivas, una extensión o beneficio complementario no equivale a instalar la Zona Franca en Fiambalá, que es el objetivo central que vienen sosteniendo públicamente.
En ese contexto comenzó a instalarse con mayor fuerza una consigna que pretende marcar el límite de la comunidad frente al desarrollo minero de la región: “SIN ZONA FRANCA, NO HAY MINERÍA”.
La frase, utilizada por sectores que participan del reclamo, expresa una postura política y social respecto de la relación que debería existir entre los beneficios de la actividad minera y el desarrollo territorial de Fiambalá. No significa, por sí misma, una decisión empresarial ni una resolución sobre proyectos mineros existentes, sino una advertencia de los sectores movilizados acerca de las condiciones que pretenden plantear hacia adelante.
Mario Quintar explicó que el corte tendrá carácter simbólico y pacífico, contemplando el paso de vehículos aproximadamente cada 15 o 20 minutos, con el propósito de evitar mayores inconvenientes a quienes transiten por la Ruta Nacional 60.
La definición adquiere especial relevancia porque se produce en coincidencia con la presencia del gobernador en el oeste provincial y luego de que el reclamo fiambalense dejara de ser exclusivamente institucional para convertirse en una movilización que reúne a sectores con diferentes pertenencias políticas e ideológicas. Distintos medios provinciales ya registraron esa convergencia de cámaras, organizaciones, dirigentes y vecinos alrededor del pedido de emplazar la Zona Franca en Fiambalá.
La señal que pretende transmitir Fiambalá es contundente: esta vez las diferencias quedaron en segundo plano y la prioridad declarada es el interés de la localidad.
Después del encuentro que eventualmente puedan mantener con el gobernador, las Fuerzas Vivas anticiparon que volverán a reunirse para analizar la respuesta obtenida y definir los próximos pasos. No descartan avanzar hacia un plan de lucha, en caso de considerar insuficiente la respuesta del Gobierno provincial.
De esta manera, el reclamo por la Zona Franca entra en una etapa de mayor tensión. Fiambalá ya no plantea solamente una solicitud institucional: sus Fuerzas Vivas anunciaron que están dispuestas a profundizar las medidas para defender públicamente su posición.
Y este martes, con una protesta anunciada sobre la Ruta Nacional 60 y el gobernador Raúl Jalil presente en la región, la discusión por la ubicación de la Zona Franca tendrá uno de sus capítulos más importantes desde que comenzó la disputa
