Carmen se puso el ambo y se subió a la camioneta. Vicente Antonio Palacio hizo lo mismo. Manejaba ella. Tomaron la Ruta Provincial número 2 en dirección a la localidad Mojón de Fierro. Habían partido de la capital de Formosa en una Ford Ranger minutos después de las 9:30 de la mañana. Él, en calidad de médico clínico, y ella como auxiliar asistente se dirigían a realizar una atención gratuita en el domicilio de una mujer que había conocido en el centro de ancianos de un pueblo de veinte manzanas. Era el sábado 8 de agosto de 2020 cuando antes de las diez de la mañana los detuvo un nuevo control policial.
Había atravesado ya otras dos postas policiales sin inconvenientes ni reparos. Vicente no llevaba puesto el barbijo. Le labraron un acta contravencional y lo acusaron de incumplir el artículo 145 y 146 del código de faltas de la provincia. Dos meses antes, la Legislatura de Formosa había aprobado la modificación de tres artículos del código: precisamente los puntos 145, 146 y 147. El 145 establece que “será sancionado con arresto de cinco a treinta días, redimible por multa, quien no observare una disposición legalmente establecida por la autoridad en materia de salud o higiene pública”. El 146 define que “el infractor en un contexto de emergencia sanitaria será sancionado con arresto de diez a sesenta días, redimible por multa, si la infracción es cometida con la concurrencia de tres o más personas, la sanción de arresto no podrá ser inferior a quince días”.
La actuación policial reza que el acusado “no contaba con el barbijo colocado al momento de exteriorizar su comunicación con el personal, y ante la observación respectiva, el hombre cuestionó el trabajo del personal en forma agresiva, con intenciones de intimidar al personal, refiriendo además ‘siendo doctor no me van decir qué hacer’”. La declaración testimonial del cabo primero Matías Juárez precisa que el hombre reaccionó de mala manera luego de que le pidieran colocarse el barbijo y manifiesta que violaba, así, el protocolo sanitario vigente.
La síntesis de lo actuado en el expediente también dice que el infractor realizó un descargo en sus redes sociales. La publicación incluía la foto de un policía tomada por él y un alegato, anexada a la causa. El posteo es la voz y la posición del médico: “Este es el cabo primero Juárez. Me recrimina por no usar el barbijo, le contesto que voy dentro de un vehículo de mi propiedad, con mi señora y en un área no urbana. Se enoja y le dice a un subordinado que me labre el acta del DNU. Quisieron esposarme y secuestrarme la camioneta, me pidieron todo tipo de documentación que manosearon y permanentemente me faltaron el respeto. A mí con 36 años en el ejercicio de la profesión, correctamente uniformado de médico y que iba a ejercer y atender a pacientes de PAMI de esa localidad”.
Antes, según el relato del abogado, le dio la posibilidad de redimir los días de prisión con una multa de 26 mil pesos. El médico se negó. La jueza le propuso, en cambio, purgar su pena con trabajos comunitarios. Lo volvió a rechazar. “Nunca la he visto a la jueza. No he tenido el placer de conocerla jamás. Fui un par de veces para tratar de explicarle que yo no cometí ningún delito, que no es ilegal andar dentro de mi vehículo, como dentro de mi casa, sin barbijo”, expresó el acusado en una entrevista realizada por Radio Parque.
Palacio decidió no pagar la multa ni someterse a trabajos comunitarios. No acepta el fallo y se declara en inocencia. No quiere reconocer su culpabilidad aceptando las ofertas de la jueza. “Yo no voy a pagar por algo que no hice, tampoco voy a trabajar gratis para este Estado corrupto así que le voy a devolver un poquitito de lo que ellos me dan porque acepté los diez días de arresto”, confesó.
Advertido por esta condena, se puso a su disposición y el médico aceptó su ayuda como letrado. En la conversación telefónica con Infobae se escuchaba de fondo ruido de protesta. Se encontraba manifestando en la puerta de la subcomisaría junto con otros dirigentes sociales y referentes de las marchas que se suscitaron en la capital de la provincia en contra de las disposiciones restrictivas de las autoridades gubernamentales. “Recién pude comunicarme con él -acreditó Montoya-. Está bien. Está incomunicado, solamente le permiten usar dos veces por día un celular que le da la policía, no le permitieron usar el propio que él necesitó porque muchos de sus pacientes le consultan las prácticas por Whatsapp”.
El abogado y concejal reparó en un punto del expediente. A Vicente Palacio le labraron un acta de infracción por el decreto de necesidad y urgencia 297/20 que entró en vigencia el 20 de marzo de 2020, el primer día del período de aislamiento social, preventivo y obligatorio, la hora cero de la cuarentena. “Pero el 8 de agosto no regía el ASPO, sino el decreto 641/20”, advirtió Montoya. En Formosa, por aquel entonces, estaba en rigor el distanciamiento social, preventivo y obligatorio: DISPO.
La norma dice: “Durante la vigencia del ‘distanciamiento social, preventivo y obligatorio’ las personas deberán mantener entre ellas una distancia mínima de dos metros, utilizar tapabocas en espacios compartidos, higienizarse asiduamente las manos, toser en el pliegue del codo, desinfectar las superficies, ventilar los ambientes y dar estricto cumplimiento a los protocolos de actividades y a las recomendaciones e instrucciones de las autoridades sanitarias provinciales y nacional”. “La jueza de faltas lo imputa por incumplir un DNU anterior, el que establecía el ASPO con medidas mucho más restrictivas”, dijo el abogado, y agregó que hay expertos que aseguran que en un vehículo particular no es necesaria la utilización del barbijo.
“Es una situación absurda y absolutamente evitable -expresó el abogado-. Es un personal médico de la salud que atiende gratis ancianos y que en medio de la pandemia y la crisis sanitaria nos podemos darnos el lujo de detenerlo 10 días por no llevar barbijo dentro del auto. Con sentido común y con criterio, esta situación debería ser revisada”. El viernes 30 de abril en horas del mediodía Vicente Antonio Palacio recuperará su libertad y volverá a sus tareas como médico clínico.