La Cámara de Diputados desestimó ayer el pedido de juicio político iniciado por el letrado Eduardo Andrada a los magistrados de la Corte de Justicia, José Cáceres y Amelia Sesto de Leiva.
La prosecución del juicio político necesitaba el respaldo de los dos tercios de los Legisladores presentes, es decir el acompañamiento de 27 voluntades. En este marco, el resultado de la votación arrojó 24 positivos (23 del Frente de Todos y 1 del bloque unipersonal Consenso Federal) y 17 votos en contra (16 del interbloque Juntos por el Cambio y 1 del unipersonal Frente Amplio Catamarqueño).
Con este resultado el pedido para el desplazamiento de los dos ministros del máximo tribunal local fue remitido al archivo.
Los motivos de la denuncia realizada por el letrado Andrada contra los dos cortesanos se basan en que ambos quebrantan el artículo 168 de la Constitución provincial, disposición que impide a los jubilados ejercer cargos en la administración provincial salvo actividades artísticas o técnicas. Además, el abogado cuestionó que los magistrados quebrantan el artículo 195 de nuestra Carta Magna el cual expresa que los miembros del máximo tribunal son inamovibles hasta cumplir los 65 años de edad.
Marita Colombo, a su turno, evaluó que el proceso de juicio político “no buscó justicia y no interesó el daño moral que se les causó a los jueces y el daño orgánico que se le genero al poder judicial de la provincia” mientras que Augusto Barros aclaró que el proceso continuaba en la cámara alta “donde el Senado debe correr vista para la legítima defensa”.
Tiago Puente continuó el debate esgrimiendo iguales fundamentos que los realizados por el interbloque Juntos por el Cambio. Armando Zavaleta consideró que, quienes rechazaban la prosecución del juicio político, realizaban una interpretación forzada del concepto “administración provincial” puesto que atañe a los tres poderes del Estado.