La pericia balística por el crimen de Lucas González, el joven futbolista asesinado por policías de la Ciudad dos semanas atrás en un caso de gatillo fácil, arrojó sus primeros resultados. Srgún el informe, no se pudo establecer de qué arma provino el proyectil letal.
Ello significa que nunca se sabrá con exactitud quién mató a Lucas González, puesto que con los medios técnicos disponibles actualmente es imposible establecerlo. Sin embargo, sí se pudieron identificar el resto de los disparos, entre ellos dos, rescatados uno del asiento del acompañante del vehículo VW Suran en el que viajaban Lucas y sus amigos, y otro del guardabarros trasero izquierdo.
El peritaje determinó que “las tres armas de fuego (secuestradas a los policías, ndr) habrían sido disparadas con anterioridad a las pruebas realizadas”, pero ello no necesariamente significa que ello hubiera ocurrido en el momento de la herida mortal a la víctima.
El documento, elaborado por Balística de la Policía Federal, arroja otra novedad: el hallazgo de un proyectil disparado por un arma que no se corresponde con las reglamentarias que usaron los tres policías Gabriel Isassi, Fabián López y José Nievas.
El documento no precisa por qué el resto de los proyectiles (cuatro provenientes de un arma y uno disparado por otra) sí pudieron ser identificados con sus respectivas armas y sólo el que mató a Lucas es imposible de identificar.