Las puntuaciones de exámenes de alumnos en el Reino Unido y Suecia demostraron el efecto positivo de vedar su utilización, en especial con alumnos de bajo rendimiento.
La polémica por el uso de los celulares inteligentes en las aulas vuelve a instalarse a nivel académico.
Cada tanto se reaviva la polémica sobre el uso de los celulares inteligentes en las aulas por parte de los alumnos: si perjudican o tornan accesible el aprendizaje, y lo mismo con la salud mental.
Y que la tecnología solamente se utilice en clase cuando sirva de apoyo a los resultados del aprendizaje, lo que incluye el uso de smartphones.
Se pidió una prohibición mundial de los teléfonos inteligentes en las escuelas a fin de abordar las interrupciones que provocan en las aulas y proteger a los niños del ciberacoso.
Fue alertado el riesgo de que los dispositivos móviles se conviertan en una fuente de distracción constante para los estudiantes, interrumpiendo el proceso de aprendizaje y reduciendo la concentración en clase.
Instó a prohibir los teléfonos inteligentes en las escuelas por ser una herramienta política de bajo costo para mejorar los resultados de los estudiantes.