El candidato a concejal por Hacemos Renacer Catamarca, Gilberto Filippin, actual integrante de la Lista 503 —que lleva como candidato a diputado nacional a Víctor Quinteros y como candidato a diputado provincial a Juan Nóblega—, realizó un fuerte diagnóstico de la situación política nacional y local, diferenciando los desafíos del país y de la ciudad.
Filippin afirmó que Argentina necesita un cambio profundo en su política económica, tomando como referencia el modelo cordobés, donde la actividad privada tiene un rol preponderante y el Estado acompaña de manera inteligente el desarrollo.
Cuestionó luego al actual presidente:
“Dijo que iba a atacar a la casta, pero ya sabemos que la verdadera casta somos los ciudadanos comunes, los que sostenemos al país. Y lo más grave es que no existe representación: los argentinos no se sienten escuchados”, dijo.
Y fue categórico al proyectar el futuro político:
“Desde este espacio saldrá el próximo presidente de la Argentina, y será Juan Schiaretti. Tenemos un proyecto federal, serio y posible, que la gente ya reconoce como la alternativa real”, reiteró.
Como candidato a concejal, Filippin puso el foco en la falta de representación local:
“El Concejo Deliberante no existe para los capitalinos. Muchos vecinos ni siquiera saben si funciona. El concejal debería ser el legislador más cercano, el que escucha y acompaña los problemas de su circuito, pero hoy la gente no conoce a su concejal y no se siente representado”.
En este sentido, subrayó que ya tiene experiencia legislativa, puesto que fue concejal de la ciudad y, junto a su equipo de trabajo, presentó un sinnúmero de proyectos, varios de los cuales hoy son ordenanzas en vigencia. “Algunos de ellos los vamos a reeditar, porque siguen siendo necesarios para los vecinos, y otros ya forman parte de la normativa de la ciudad, lo que demuestra que cuando hay compromiso real, se puede legislar para transformar”, afirmó.
De cara a un nuevo período, Filippin destacó algunas de las propuestas que su espacio impulsa para mejorar la calidad de vida de los catamarqueños: la creación de la Casa del Folclore como espacio cultural e identitario; el plan Retiro Soñado para los trabajadores; el Instituto Municipal de la Vivienda; la implementación de una Tarjeta de Crédito Municipal; el Programa de Mini Empleo destinado a generar oportunidades laborales; y la actualización del Estatuto del Empleado Municipal.
“Ninguna ciudad cambia con promesas vacías, sino con dirigentes dispuestos a trabajar todos los días al lado de la gente. Ese es nuestro compromiso”, concluyó Filippin.