El caso sacudió a la localidad salteña. Peritos trabajan para establecer las circunstancias del hecho y la identidad de la víctima.
El hallazgo del cuerpo descuartizado de un bebé dentro del cementerio Cristo Rey, en la localidad salteña de General Güemes, provocó una profunda conmoción y dio inicio a una investigación que busca responder cómo llegó hasta ese lugar y qué ocurrió antes de su muerte.
La escena fue descubierta en las últimas horas, cuando un grupo de empleadas llegó al predio para iniciar las tareas habituales de limpieza.
Al advertir la presencia del cuerpo, dieron aviso rápidamente a la Policía, que cercó ese sector y preservó la escena hasta la llegada de los peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
El operativo se extendió durante varias horas. Los especialistas trabajaron en la recolección de pruebas mientras intentaban reconstruir las circunstancias del caso. Por el momento, las autoridades mantienen bajo reserva los datos sobre la identidad del bebé, su sexo, el tiempo de nacido y la causa de la muerte.
La investigación se centra ahora en determinar si la criatura ya había muerto cuando fue abandonada en el cementerio o si su muerte se produjo después. Esa respuesta dependerá, en gran medida, de la autopsia, cuyos resultados se conocerán en las próximas horas y serán determinantes para definir el avance de la causa.
De manera extraoficial, trascendió que el cuerpo presentaba signos de desmembramiento, tenía la cabeza destrozada y graves lesiones atribuidas a la acción de perros que circulan por el cementerio. Una de las hipótesis es que el cuerpo habría sido dejado en una zona más alejada y que los animales lo trasladaron hasta el sector donde fue encontrado, cerca de las oficinas y una de las entradas al predio.
El comisario general Enrique Burgos, jefe de la Dirección Distrito de Prevención N° 7, explicó en diálogo con El Tribuno que se están revisando cámaras de seguridad y recorriendo las inmediaciones en busca de información que permita identificar a los responsables.
Además, invitó a cualquier persona que pueda aportar datos a acercarse a la comisaría para colaborar con la causa. Mientras tanto, el secretario de Gobierno de General Güemes, Francisco Nieva, reconoció que el cementerio presenta importantes problemas de seguridad.
En este sentido, señaló que el predio tiene sectores con muros bajos y otros sin cerramiento perimetral, lo que facilita ingresos clandestinos. También sostuvo que los robos y actos de vandalismo son frecuentes y que un solo sereno no alcanza para controlar la totalidad del lugar durante la noche.
En paralelo, la Justicia ordenó una serie de pericias complementarias para establecer el recorrido que pudo haber realizado quien abandonó el cuerpo y verificar si existen testigos o registros que permitan reconstruir los movimientos previos al hallazgo.
Por ahora no hay personas identificadas ni detenidas.
