Las últimas proyecciones ubican en más de un 90% la posibilidad de que alcance una intensidad “Muy Fuerte”. En provincias como Catamarca, el impacto podría ser menor que en el Litoral, aunque las lluvias y el comportamiento de los ríos serán factores a seguir de cerca.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y las últimas proyecciones climáticas plantean un escenario que requiere especial atención de cara a la primavera y el verano 2026/27. De acuerdo con los análisis más recientes, existe una probabilidad superior al 90% de que el evento evolucione hacia una categoría “Muy Fuerte”, lo que podría ubicarlo entre los episodios más intensos registrados desde 1950.
Las condiciones de El Niño comenzaron a presentarse a mediados de año y muestran una tendencia de fortalecimiento. Los modelos utilizados para analizar su evolución proyectan anomalías cercanas a los 2 °C en la temperatura de las aguas del Pacífico ecuatorial para alcanzar la categoría “Muy Fuerte”.
El escenario genera especial atención porque distintas regiones del país ya presentan elevados niveles de humedad. De acuerdo con un relevamiento realizado sobre 92 municipios, 58 superaron durante 2026 alguna de sus medias mensuales históricas de precipitaciones, mientras que diez registraron excedentes hídricos superiores al 50%.

El monitoreo satelital realizado mediante la plataforma SMAP de la NASA también mostró un incremento sostenido de la humedad en los primeros cinco centímetros del suelo durante 2026. Desde abril se expandieron las áreas con altos niveles de humedad y hacia agosto una superficie considerable del centro y este del territorio observado aparecía clasificada como húmeda o saturada.
Ante este panorama, distintas jurisdicciones ya avanzan con medidas preventivas que incluyen la limpieza y mantenimiento de cauces, canales y sistemas de drenaje, la disponibilidad de maquinaria y bombas extractoras, el mantenimiento de compuertas y distintas obras de regulación. También se mantiene un seguimiento permanente de cuerpos de agua y cuencas para anticipar posibles situaciones de emergencia.
Un fenómeno que requiere seguimiento
Aunque las proyecciones actuales hablan de un El Niño de intensidad “Muy Fuerte”, todavía se trata de un escenario pronosticado y no de un hecho consumado. Además, sus efectos no son iguales en todas las provincias: el fenómeno modifica las probabilidades climáticas, pero la cantidad y distribución de las lluvias también dependen de otros factores atmosféricos.
La atención estará puesta especialmente en los próximos meses, cuando El Niño podría alcanzar su máxima intensidad y comenzar a mostrar con mayor claridad sus efectos sobre las precipitaciones de Argentina. La prevención y el monitoreo de los ríos y sistemas de desagüe serán claves para reducir los riesgos durante la primavera y el verano 2026/27.

