La cartera sanitaria no obstante destacó que esta normativa nacional “estará sujeta a la decisión de implementarla de cada jurisdicción, en función de su situación epidemiológica y la circulación de variantes”.
El tapabocas también seguirá siendo obligatorio en lugares cerrados como aulas, cines, teatros, ámbitos de trabajo, transporte público, espectáculos y eventos masivos.
A esta normativa nacional “pueden adherir o no las gobernadoras y los gobernadores en función de la situación epidemiológica y la circulación de variantes en cada una de las jurisdicciones”, destacó la cartera nacional.
“La pandemia no terminó, y tenemos que seguir cuidándonos sobre todo en lugares cerrados, porque aún estando vacunados se puede tener la infección y transmitirla, especialmente de la variante Delta, que ya tiene circulación comunitaria en el país”, sostuvo la directora nacional de Epidemiología, Analía Rearte.
El principal objetivo del tapabocas “es preventivo, disminuir la emisión de partículas y con ello el riesgo de contagio”, por lo que su uso correcto disminuye significativamente el riesgo de transmisión”, aclara el comunicado.
La cartera recordó que el tapabocas “debe ajustarse bien a la cara, cubriendo la nariz, la boca y el mentón, para que las gotas respiratorias que contienen el virus no puedan entrar y salir alrededor de los bordes del tapabocas”.
Finalmente la cartera destacó que si bien el riesgo de transmisión es más alto cuando se comparten lugares cerrados y mal ventilados, “en lugares abiertos el riesgo disminuye pero no se extingue”.
Fuente / Télam