Se trata del desembarco del software de almacenamiento y comparación de marcadores genéticos de evidencias biológicas llamado GENis, desarrollado por un consorcio público-privado encabezado por la Fundación Sadosky.
Este software llegará a Catamarca gracias a un acuerdo que firmarán el viernes la ministra de Ciencia e Innovación Tecnológica, Eugenia Rosales Matienzo, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y presidente de la Fundación Sadosky, Roberto Salvarezza.
Rosales Matienzo explicó que el acuerdo es un “gran avance no sólo porque será un aporte sustancial para la justicia criminal, sino porque es una clara apuesta del Estado nacional y provincial al desarrollo de la industria argentina del software”.
La ministra afirmó que este desarrollo fue proyectado para resolver una necesidad del sistema de justicia criminal argentino, pero estará disponible para otros países. Es el primero en su tipo creado y desarrollado íntegramente en América Latina.
Las muestras se pasan por un secuenciador para trazar el perfil genético. Y ese perfil se exporta luego a la base de datos que aporta GENis, lo que permite su comparación y análisis en relación a la información allí disponible.
GENis permite así a los expertos de los poderes judiciales provincial y federal buscar coincidencias con otros perfiles genéticos cargados en el sistema unificado, lo que expande las fronteras de posibilidades de esclarecimiento de los hechos criminales.
Esto genera mayor precisión y agilidad en la investigación de causas penales. También incrementa la tasa de resolución de casos criminales. Y mejora la identificación de personas buscadas y restos NN.
El software fue desarrollado a partir de un esfuerzo conjunto entre la Fundación Sadosky, dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación; la Sociedad Argentina de Genética Forense; el Consejo de Procuradores, Fiscales, Defensores y Asesores Generales de la República Argentina; el Consejo Federal de Política Criminal; la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de las provincias argentinas y CABA; la Asociación Argentina de Bioinformática y Biología Computacional; el CONICET y varias universidades nacionales.