El edificio donde funciona la minera Livent no pertenece a Fernando Jalil, sino al difunto Emilio Sosa.
En la continuidad de su campaña orientada a confundir a la opinión pública catamarqueña y obligar a las empresas mineras a desembolsos publicitarios y/o de cualquier índole, El Ancasti empalmó en su edición del día de la fecha una doble Fake News.