Pese a esto, la medida impuesta por la municipalidad no alcanza a comercios, bares y restaurantes. En las últimas horas, la provincia reconoció la circulación comunitaria de Ómicron.
La capital de Córdoba prohibió la realización de eventos masivos en lugares cerrados y abiertos debido al aumento de casos positivos de coronavirus Covid-19 y a la circulación comunitaria de la cepa Ómicron.
El intendente Martín Llaryora ordenó la medida que no alcanza a comercios, bares y restaurantes, que seguirán con su actividad habitual hasta las tres de la mañana.
La orden es de carácter sanitario preventivo y “busca mitigar la aglomeración de gente en un mismo lugar, en momentos en que la positividad de los contagios ha crecido de manera exponencial en los últimos días”, informó.
“Cuando las condiciones sanitarias lo permitan, la ciudad podrá retomar actividades masivas”, concluyó la municipalidad.