La acusada alemana de 39 años admitió la manipulación de los profilácticos con el objetivo de quedar embarazada. Su amante presentó cargos y la justicia falló a su favor.
“Hoy hemos detectado una historia ilegal aquí”, dijo la jueza Astrid Salewski al tribunal sobre el acto de sabotaje de anticonceptivos.
La acción de la acusada se compara con la quita de un condón sin consentimiento, durante las relaciones sexuales.
La mujer nunca quedó embarazada. Sin embargo, ella le envió un mensaje de WhatsApp alegando que sí y también admitió la manipulación, por lo que el hombre respondió presentando cargos.
El juez Salewski razonó que si bien el delito suele ser cometido por hombres, la “disposición también se aplica en el caso inverso”. En este marco, explicó: “Los condones quedaron inutilizables sin el conocimiento o el consentimiento del hombre”.