Un nuevo femicidio ocurrió esta vez, en la localidad de Gorina, La Plata. Tras el crimen, el acusado dejó a los chicos con una amiga de la víctima y se entregó a la Policía. Susana Terrazos, de 32 años, era árbitra y tenía pasión por el fútbol.
El sábado, un hombre mató de una puñalada a su esposa delante de sus dos hijos menores de edad y luego se entregó a la Policía. “Ya está, lo hice”, confesó el femicida. Susana Terrazos, de 32 años, y Roger John Quispe Mescua, de 39, ambos de nacionalidad peruana, habrían mantenido una discusión minutos antes de que el hombre cometiera el femicidio.
El dramático episodio ocurrió en una vivienda ubicada entre las calles 139 y 478, en la localidad de Gorina, partido de La Plata. Allí, el hombre atacó a la mujer de una puñalada, a la altura de su hígado, y le produjo la muerte.
Luego de cometer el crimen, el agresor llevó a sus hijos a la casa de una amiga de la víctima y se entregó en la subcomisaría de Gorina. En diálogo con el diario El Día, Lorena Rueda contó cómo fue el momento en el que el agresor confesó el asesinato . “No lo podía creer, le reproché por qué la mató y me contestó: Ya está, está, lo hice, lo hice, contó con un tono de voz tranquilo, como de alguien que estaba resignado a saber las consecuencias de lo que ahora le espera”, relató la mujer.
“Me trajo no solo a los dos chicos, un varón de 12 años y una nena de 3, sino también la ropa de ellos. Me dijo que conmigo iban a estar bien y se fue a la subcomisaría, dijo que iba a pagar por lo que hizo”, detalló Rueda.
La mujer enseguida llamó a los hermanos de Susana y se dirigieron a la casa donde ocurrió el ataque. “Cuando llegamos estaba la Policía y nos pidió que entremos uno de nosotros con los agentes a la vivienda. El hermano no se sintió en condiciones de hacerlo y entonces acepté salir como testigo”, explicó.

