El Presidente Javier Milei expresó su molestia ayer por las dificultades en el avance del proyecto en la Cámara de Diputados.
Contaron a Clarín, quienes estuvieron presentes en la reunión de Gabinete ayer, que a Javier Milei se lo vio especialmente enojado con los gobernadores, “sin distinción partidaria”, en una aclaración que contempla que no sólo apuntó contra los que accedieron a sus cargos por Unión por la Patria y el kirchnerismo, sino también a los de Juntos por el Cambio.
En rigor, más que un respaldo, fue la continuidad de una estrategia que vienen desplegando Milei y Caputo en las últimas semanas para persuadir a que los gobernadores, que necesitan fondos frescos para cubrir el rojo fiscal de sus provincias, a convencer a los diputados y senadores a votar el proyecto “Bases para la libertad de los argentinos” que promueve el Gobierno.
El plan tuvo como primer capítulo el aviso por parte del Gobierno respecto a que no se avanzaría con la reversión de los cambios en Ganancias dispuesto por Sergio Massa en su etapa como ministro de Economía, en el marco del “plan platita” impulsado durante la campaña electoral; y se acentuó en los últimos días con la advertencia del jefe de Estado de que planteará un esquema de “transferencias cero” a las provincias.
Dirigentes de la oposición, como el diputado Miguel Pichetto, presidente del bloque de Hacemos Coalición Federal, le contestaron con dureza: “Tiene que dejar de apretar a los gobernadores y tratar de buscar acuerdos con los gobiernos provinciales en lugar de amenazarlos”, le respondió. Y recordó que “no tuvo la valentía” de presentarse en el Congreso a defender el proyecto.
En Gabinete, Caputo se sumó a la línea trazada por Milei y explicó a sus pares: “Si esta ley no llega a buen puerto se va a seguir ajustando el gasto público de todas las maneras alternativas que haya, incluyendo las partidas que se asignan a las provincias”. Con esto se refiere a todos los desembolsos por fuera de la masa coparticipable: los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), las obras, los programas para distintas áreas acordados con cada gobernador y otras partidas discrecionales, que en 2023 oscilaron en total en torno a los 2 billones de pesos.
Milei completó el concepto: “Vamos a socializar el costo de la ley. Las más perjudicadas van a ser las provincias si esta ley no se aprueba”.
En la Casa Rosada, por si quedaban dudas de la intencionalidad, aclararon que no sólo investigará a funcionarios nacionales sino “también gobernadores, funcionarios provinciales y del Poder Legislativo”.