Durante las inspecciones de documentación obligatoria, el estado de las unidades y las condiciones técnicas de los vehículos con el objetivo de asegurar la correcta prestación y seguridad de los servicios, se labraron diversas infracciones y se inhabilitaron algunas unidades por no cumplir con las normas de seguridad o habilitaciones necesarias para funcionar.
Cabe destacar que además se realizaron 49 pruebas de alcoholemia con alómetro a los conductores de las unidades de transporte, arrojando todas ellas resultados negativos.
Entre las irregularidades más comunes se encontraron parabrisas trizados y falta de documentación obligatoria vigente. Además, la unidad retirada de servicio fue por tener la licencia oficial vencida y por operar con una tarifa no autorizada.