El fin de semana largo de noviembre, el último del 2024, dejó un importante saldo en materia de movimiento turístico para Catamarca y representó un incremento del 12% en relación al mismo fin de semana del 2023.
La ocupación hotelera promedio provincial del fin de semana fue del 78% con picos de ocupación que superaron el 90% en localidades de la Puna y el oeste, como Andalgalá, Aconquija, Antofagasta de la Sierra, Belén, Fiambalá y Hualfín. En la capital provincial, la ocupación hotelera fue del 49%.
Ese movimiento turístico generó un importante impacto económico, calculado en 1.632 millones de pesos. Ese monto no solo tiene impacto en el sector turístico, sino en toda la cadena de valor ligada al sector, como gastronomía, transporte, servicios y comercio.
“Fue un fin de semana muy positivo en materia turística, tuvimos un 78% de ocupación hotelera, lo que representa un crecimiento del 12% en relación al mismo fin de semana que el año pasado, teniendo en cuenta que además sumamos plazas hoteleras. Noviembre solía tener porcentajes más bajos de movimiento turístico, pero estos números nos alientan a pensar en una temporada de verano muy buena. Las agencias nos comentaron que tenían excursiones vendidas a grupos, que tenían viajes vendidos producto del Travel Sale, y que hubo muchos grupos de turistas que llegaron a pasar el fin de semana en las villas veraniegas”, señaló la secretaria de Gestión Turística, Evangelina Quarín.
La elección de localidades del oeste provincial, sumadas a las villas veraniegas que ya se aprestan a iniciar su temporada, demuestran que Catamarca va logrando romper con la estacionalidad y recibir visitantes a lo largo de todo el año.