Es para quienes fueron despedidos sin causa. El beneficio va de los $ 6.000 a los $ 10.000 por mes.
Esta prestación la cobraron en diciembre (último dato oficial) 140.726 trabajadores en relación de dependencia registrados que fueron despedidos sin causa: 99.303 varones y 41.423 mujeres.
Inicialmente, por la pandemia y la cuarentena, se aprobó por 60 días, desde fin de marzo hasta 31 de mayo pasado, y luego tuvo varias prorrogas más.
Desde abril, este beneficio tiene un piso de $ 6.000 y un máximo de $ 10.000. Por la inflación de todos estos meses, los montos deberían ser actualizados.
CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA
Quien fue despedido sin causa con una antigüedad de entre 6 y 11 meses tiene derecho a cobrar este beneficio durante 2 meses; con una antigüedad de entre un año y 23 meses, cobrará por 4 meses.
El plazo se extiende a 8 meses si ese trabajador tuvo una antigüedad de entre 2 años y 35 meses y hasta 12 meses para los que tuvieron una antigüedad de 3 años o más. Y el cobro se extiende automáticamente por un período de 6 meses si tiene más de 45 años. Esos vencimientos son los alcanzados por las sucesivas prórrogas.
Los que perciben esa prestación cobran además asignaciones familiares y cuentan con la cobertura de la obra social, mientras el período de cobro del beneficio se reconoce como meses de servicios para la jubilación.
En cambio, no tuvieron derecho a recibir el bono de $ 10.000 de IFE (Ingreso Familiar de Emergencia). El grueso de los que están cobrando la prestación por desempleo tiene entre 1 y 2 hijos o son solteros sin hijos.