Teniendo en cuenta que el Sistema solar tiene 4.500 millones de años, el Sol se ubicaría actualmente en la mitad de la fase de secuencia principal.
Al final del proceso, el Sol pasaría a ser una gran bola roja en la que el hidrógeno se habrá agotado y su temperatura y tamaño habrán aumentado de manera suficiente como para absorber a los planetas del Sistema solar, incluida la Tierra.
En un artículo publicado en The Conversation, la astrofísica e investigadora de la Universidad de Sussex, Jilian Scudder, asegura que eso ocurrirá en 1000 millones de años aproximadamente. En este punto, el Sol habrá aumentado de tamaño en un 10% en relación a su estado actual y el calor que emane será letal para toda la especie humana.