Relato y gestión corren por caminos cada vez más distintos en el gobierno de Javier Milei quien, en medio de una nueva crisis, eligió viajar por 14° vez a EEUU.
Las sonrisas duran poco en la Casa Rosada. Es que a la gestión de Javier Milei se le ven cada vez más claramente las hilachas y el modelo libertario, es más que evidente después de dos años, no cierra por ningún lado. Cierre de empresas, despido de trabajadores, mayor precarización para los que logren conservarlo y derrumbe del relato sobre la supuesta desinflación.
Al intento por precarizar las condiciones de los trabajadores y de financiar despidos con fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) es decir “con el dinero de los jubilados”, se sumó este miércoles la crisis que abrió el cierre definitivo de la planta que FATE tenía en la localidad bonaerense de San Fernando.
El cierre se da en medio del derrumbe del mercado interno por la licuación de los salarios impulsada abiertamente desde la Casa Rosada a la que se sumó la avalancha de importaciones provenientes especialmente de China. Esta tormenta perfecta derivó en el despido hoy de casi un millar de trabajadores y de la liquidación de una empresa que, con 80 años de historia sobre sus espaldas, no logró sortear apenas dos años de políticas libertarias.
A este ya de por sí desafiante escenario se suma que el derrumbe del relato libertario se profundiza mes a mes cada vez que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) da conocer el dato de inflación. Con una inflación en alza de manera ininterrumpida desde hace seis meses, Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, resolvieron comenzar a manipular el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para sostener con dibujos lo que el bolsillo de los trabajadores niega cada día.
Fuente: Minuto 1