El cuerpo de la adolescente de 14 años fue entregado ayer a sus familiares, que comenzaron a despedirla en una ceremonia privada. Mientras tanto, la investigación por el femicidio continúa con nuevas medidas ordenadas por la fiscalía.
La familia de Agostina Vega comenzó ayer a despedir a la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, en una ceremonia íntima atravesada por el dolor, la conmoción y el reclamo de justicia. La entrega del cuerpo se concretó durante la tarde, luego de que finalizaran las pericias forenses y se alcanzara un acuerdo entre los familiares y las autoridades judiciales.
El velatorio se realiza en una casa funeraria cercana al domicilio de los abuelos maternos de la joven y cuenta con un importante operativo de seguridad. Familiares, amigos y allegados se acercaron para darle el último adiós a la adolescente, cuyo crimen generó una profunda repercusión en todo el país y se convirtió en uno de los principales reclamos de las marchas de Ni Una Menos realizadas ayer.
La despedida estuvo precedida por días de tensión y diferencias dentro del entorno familiar respecto de la organización de las exequias. Mientras algunos allegados pretendían postergar la entrega del cuerpo para participar de las movilizaciones convocadas en reclamo de justicia, otros impulsaban una ceremonia reservada exclusivamente al círculo más cercano de la víctima.

En medio de este difícil contexto, la madre de Agostina, Melisa Heredia, también participa de la despedida pese a atravesar un delicado estado de salud. La mujer permanece internada desde antes del hallazgo del cuerpo debido a complicaciones derivadas de un cuadro de deshidratación que afectó su función renal.
Mientras familiares y amigos intentan atravesar el dolor por la pérdida, la investigación judicial continúa avanzando. Durante las últimas horas se realizaron nuevos procedimientos en la vivienda de Claudio Barrelier, principal acusado por el femicidio y expareja de la madre de la adolescente.
Entre las medidas dispuestas por la fiscalía se encuentran allanamientos complementarios, el secuestro de prendas de vestir de los ocupantes de la vivienda y nuevas pericias destinadas a reconstruir con precisión las circunstancias del crimen. Además, especialistas trabajan en estudios forenses que permitan determinar la mecánica de la muerte y fortalecer la evidencia incorporada a la causa.
El asesinato de Agostina Vega conmocionó a la sociedad argentina y volvió a poner en el centro de la escena la problemática de la violencia de género. A medida que avanza la investigación, familiares, amigos y organizaciones sociales continúan reclamando justicia para la adolescente, cuyo nombre se convirtió en uno de los símbolos de la lucha contra los femicidios en el país.




