Miles de hinchas coparon el corazón de Buenos Aires para celebrar la victoria 2-1 sobre Inglaterra. Banderas, cánticos y una fiesta que se extendió por las calles del microcentro marcaron otra noche inolvidable para la Selección.
La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026 desató una verdadera fiesta en distintos puntos del país, aunque el epicentro de los festejos volvió a ser el Obelisco, donde miles de hinchas se reunieron apenas terminó el partido para celebrar el triunfo 2-1 sobre Inglaterra.
Con banderas argentinas, camisetas de la Selección, bombos y bengalas, el microcentro porteño se transformó en una marea celeste y blanca. Los dirigidos por Lionel Scaloni remontaron un partido que había comenzado cuesta arriba y sellaron el pase a la gran final frente a España, lo que desató la euforia de los fanáticos.
Durante la celebración no faltaron los clásicos cánticos como “Muchachos”, “El que no salta es un inglés” y “Olé, olé, olé, Messi, Messi”, que se mezclaron con bocinazos, abrazos y caravanas que se extendieron por la avenida 9 de Julio y sus alrededores. La emoción volvió a apoderarse de los hinchas, que sueñan con ver a la Albiceleste levantar una nueva Copa del Mundo.
Como ocurrió en los festejos anteriores, las autoridades montaron un importante operativo de seguridad con cientos de efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de distintas áreas para ordenar la circulación y prevenir incidentes, mientras la celebración continuaba hasta altas horas de la noche en el principal punto de encuentro de los argentinos.
