En la mañana de ayer, las reliquias del Beato Mamerto Esquiú llegaron a las instalaciones de la cárcel de varones en Miraflores. En noviembre inaugurarán una capilla en el predio.

En el marco de la visita a la parroquia Santa Ana y San Joaquín, con sede en Miraflores, departamento Capayán, durante la mañana de ayer, las reliquias de nuestro Beato Mamerto Esquiú llegaron a las instalaciones de la cárcel de varones.

Fueron llevadas hasta allí por el párroco de la zona y capellán del Servicio Penitenciario Provincial, Pbro. Dardo Olivera, quien realizó una invocación religiosa y bendijo con las reliquias.

Las mismas recorrieron el sector de los internos del penal y la obra en construcción de la capilla que se levanta en el predio, cuya inauguración se espera para el próximo mes.