Desde el gremio, expresaron su descontento con las políticas del Poder Ejecutivo galo. Reclamaron mejores condiciones y salarios.

Grupos de agricultores franceses rociaron con toneladas de estiércol los edificios estatales de la localidad de Cahors como forma de protesta, solicitando la mejora de las condiciones laborales y en sus ingresos.

Los trabajadores agrícolas hace tiempo que exigen mejoras en sus condiciones laborales y en sus ingresos, afectados por el aumento de costos de producción, diferencias regulatorias con otros países europeos, trámites administrativos, impuestos, controles y daños causados por la fauna.

Tras una reunión que no llegó a satisfacer sus pedidos, decidieron profundizar la protesta contra el gobierno, llevando a los agricultores a bloquear el acceso a la ciudad, esparcir estiércol en las rotondas y provocando congestiones de tráfico.

Los agricultores manifestaron su intención de mantener la movilización hasta que el gobierno debata sus demandas y garantice un futuro digno para el sector.

El presidente de la Federación Regional de Sindicatos de Agricultores Paca (FRSEA), Laurent Depieds, aseveró que los agricultores perdiendo la confianza en el gobierno, y que no se sienten escuchados ni respetados.