El hallazgo fue en un frigorífico del barrio porteño de Constitución, luego de que llegaran facturas pendientes de pago.

El ministro de Salud, Ginés González García, denunció hoy el hallazgo de más de 12 millones dosis de vacunas vencidas que no se repartieron en un frigorífico del barrio porteño de Constitución, por un valor de 1.400 millones de pesos. Por esto responsabilizó hoy al gobierno de Mauricio Macri, y planteó que “desde el punto de vista sanitario es repugnante”.

“Son vacunas vencidas que no se habían distribuido a las provincias; nunca estuvieron a disposición de los argentinos, y era una cantidad muy grande. Son más de 12 millones de dosis de antigripal y 600.000 dosis de la vacuna triple”, precisó en diálogo con la prensa el titular de la cartera de Salud, que concurrió a ese lugar y exhibió las cajas de las vacunas vencidas.

En ese marco, el titular de la cartera sanitaria dijo que las explicaciones las tienen que dar los exfuncionarios del macrismo que “están habitualmente en la televisión explicando lo que hay que hacer, dando consejos” sobre cómo manejar la pandemia de coronavirus.

Según afirmó, el Ministerio de Salud se enteró de que las vacunas estaban guardadas allí “porque llegó una factura” del frigorífico, ya que “no estaba denominado, no había registro” de la situación. A partir de allí, iniciaron una investigación.

“Al iniciar nuestra gestión nos llegaron facturas vinculadas a este frigorífico por el estibaje de vacunas. Cuando vinimos a ver, en realidad eran todas vacunas vencidas”, lamentó, y recordó que un hallazgo similar sucedió a poco tiempo de iniciada la administración actual, cuando se encontró “con millones de vacunas sin retirar desde junio” en un frigorífico de Ezeiza. “Parece que era un procedimiento”, aventuró.

González García puntualizó con respecto a la vacuna triple que en 2018 hubo “una bajísima cobertura en la Argentina”. “Los argentinos habíamos comprado y pagado la vacuna, pero no se había distribuido y no se había vacunado a la gente. No sé cómo llamarlo eso, me parece una barbaridad”, calificó.

El ministro recalcó que esto fue “sin explicación”, porque “a veces queda un remanente de vacunas, pero nunca que no se distribuyan”. “Ese año, el porcentaje sobre todo de la vacuna triple fue muy bajo”, insistió sobre la distribución.

“No sé las consecuencias de los casos por no tener cobertura ese año, quizás se sepan más adelante”, advirtió, y enfatizó: “Son muchos millones de pesos o de dólares perdidos y tirados”, y “además, ahora tenemos que seguir pagando”, aclaró, con respecto al dinero que corresponde al figorífico por guardarlas durante ese tiempo.

El titular de Salud expresó, sobre la gestión de Juntos por el Cambio, que “en el fondo es un gobierno al que no le importa la gente”, por “gastar la plata de la gente y del Estado para que después el bien no esté a disposición de la gente simplemente porque no se distribuyó”.

Las 600 mil vacunas triples vencidas representan una pérdida de “siete millones y medio de dólares”, y el gasto total que se había hecho en su momento al pagar por esas dosis y las antigripales fue de 1.400 millones de pesos. A eso se le agregan “todos los costos de mantenerlos” en el frigorífico y “de eliminarlas”.

“En un país que nunca le sobró nada, ahora nada menos que vacunas, realmente que un bien necesario para la población” termine de esa forma “no tiene explicación”, manifestó el ministro.

El funcionario aclaró que pidió que la situación fuera “testimoniada”, por lo que convocó al lugar a la Escribanía General de la Nación y a la Sindicatura General de la Nación “para que constataran” la presencia de las vacunas en el frigorífico.

Ante la pregunta de si el ministerio denunciará a la gestión anterior por esto, sostuvo: “Yo no soy un denunciador, pero como funcionario lo que hago es testimoniar lo que pasa, que los organismos competentes constaten esto, y que decidan si amerita o no. Pero más allá de que sea o no sea judiciable, me parece que desde el punto de vista sanitario es repugnante”.