La secretaria de Planificación y Gestión en Salud, Nora Matach, la secretaria de Asistencia en Salud Pública, Manuela Ávila, la secretaria de Salud Mental y Adicciones, Judith Bogomolny, y la directora de Docencia e Investigación, Celeste Medina, encabezaron esta mañana una reunión con residentes que egresan de la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental (RISAM).

Son 6 profesionales que se capacitaron en atención en Salud Mental y que se sumarán al equipo de salud en el interior provincial.

Al respecto, la secretaria de Planificación y Gestión en Salud, Nora Matach, explicó que “pensando en los lugares donde la provincia necesita tener articulado este trabajo, y donde tenemos mayores casuísticas en cuanto a patologías de salud mental, se decidió armar un equipo de tres personas -Trabajadora social, Psiquiatra y Lic. en Enfermería- para el hospital cabecera del departamento Belén, para realizar un trabajo itinerante, según necesidad, en el oeste catamarqueño. Otros dos profesionales –Trabajadora social y Psicólogo- van a prestar servicios en el hospital cabecera de Tinogasta, también para trabajos itinerantes en la zona; y una profesional -Psicóloga- será destinada a Chumbicha para trabajar en toda el área de cobertura. Todos ellos van a obtener su contrato de empleado público, cumpliendo con la Ley de Residentes de la Provincia”.

La Ley Provincial N° 4.853 del Sistema Provincial de Residencias Médicas establece que los residentes que han sido formados en la Provincia, en los 2 años posteriores a su egreso y en carácter de devolución al aporte económico que les realizó la Provincia, prestarán servicio en el interior provincial, con el objetivo de proveer al sistema sanitario de la Provincia de médicos capacitados.

En este sentido, la secretaria de Salud Mental y Adicciones, Judith Bogomolny, expresó que “con la incorporación de los residentes al interior se fortalece la Red de Atención en Salud Mental, ya que son residentes que están formados y entrenados en brindar servicio a la comunidad con una mirada abarcativa, integral, e inclusiva”.

“Para nosotros es muy beneficioso porque genera la posibilidad de hacer intervenciones psico-sociales, de mirar y atender a la persona en sí mismo, de manera integral como un ser psico-social, contemplando su entorno, su territorio, idiosincrasia, cultura, y desde allí ver cuáles son las necesidades que tiene para poder dar respuestas adecuadas, en consonancia con los profesionales que forman parte de los equipos locales”, resaltó Bogomolny.