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En vista de los opiniones vertidas por vecinos sobre la utilidad del convenio firmado por el municipio capitalino para instalar el segundo jardín japonés del país en el Parque Adán Quiroga, las autoridades municipales harán extensiva una invitación a todos los interesados en conocer el proyecto para mostrar el uso de los 9000 metros cuadrados que destinarán al nuevo espacio, de las 85 hectáreas que actualmente tiene el parque.
“Sabemos que hay dudas sobre el uso que se le dará al parque y por esta razón queremos darle tranquilidad a la gente: nuestra prioridad, tal como lo hemos demostrado con los trabajos realizados hasta ahora, es recuperar un espacio que hasta hace poco tiempo estaba descuidado y fuera del abanico de opciones para la familia, jerarquizar el Parque Adán Quiroga”, aseguró el secretario de Gobierno, Hernán Martel.
En este sentido, el funcionario destacó la recuperación del lago con un sistema de chorros iluminados -lo cual permite oxigenar el agua y reutilizarla-, la iluminación integral con luces LED de alta tecnología, la puesta en valor del histórico rosedal con la colocación de una nueva glorieta y mil ejemplares de rosas de distintas especies.
“Creo que todos son testigos de la recuperación del Parque Adán Quiroga: hemos abierto nuevas vías de comunicación, tanto para vehículos como para los transeúntes, con una avenida nueva y un kilómetro de caminerías, un nuevo pórtico, e incluso hemos aportado a través de la Caja de Crédito Municipal para que se abre el nuevo resto bar en el ingreso. La intención es clara: el Parque tiene que crecer en forma armoniosa y sustentable”, explicó Martel.
Con respecto al convenio de comodato con “Japón en Catamarca – Asociación Civil”, el funcionario destacó que se trata de un acuerdo por 20 años por un terreno intransferible inferior a una hectárea -9063 metros cuadrados- destinado en forma exclusiva a la ejecución actividades culturales del proyecto en un plazo de 3 años, con la construcción del Centro Cultural Japón en Catamarca y un jardín japonés.
El convenio estipula que el inmueble cedido sea usado solamente para actividades culturales, y que no se afecten las condiciones de seguridad, higiene, circulación y estética del espacio, corriendo por cuenta de la asociación la conservación, limpieza y refacciones necesarias, además del pago de los gastos, servicios, impuestos, contribuciones y tasas que correspondan al inmueble.