Se trata de un gran plan de achique del Estado, cambios tarifarios y ajuste.

Las versiones sobre el contenido y los detalles de la “Ley ómnibus” que prepara Javier Milei se multiplicaron el fin de semana. Y los rumores se estiraron tanto al punto de anticipar que van a proponer eliminar las elecciones de medio término, un régimen establecido en la Constitución Nacional.

Tal y como se anticipó lo que se sabe y está confirmado es que el futuro presidente contará los detalles del paquete de reformas y, al día siguiente, lo enviará al Congreso para su debate en sesiones extraordinarias.

La iniciativa parlamentaria -inédita en su contenido, por su dimensión y los temas a tratar- se verá afectada por los límites políticos que emergieron a partir de la decisión del futuro presidente de recostarse en los propios para la presidencia provisional del Senado y para Diputados. Esa definición dejó heridos en el campo peronista y en el macrismo, con los cuales los libertarios habían negociado un acuerdo político que incluyera la conducción de las cámaras y el compromiso en juntar mayorías para sancionar las leyes.

El elegido por Milei para presidir la Cámara alta, el senador formoseño Francisco Paoltroni, habló sobre el megaproyecto en el que el nuevo jefe de Estado va a jugarse, de entrada, mucho de su capital político. “Está confirmado. Nuestro presidente lo va a anunciar el día 10 de diciembre y el 11 lo va a mandar a la Cámara. Es lo primero que tenemos que salir a resolver para que empiece a bajar la inflación, para generar los indicadores necesarios y que el país arranque”, explicó en una entrevista radial.

En el megaplan figura achicar la cantidad de ministerios, secretarías, direcciones y otras dependencias públicas y desvincular cargos políticos para desburocratizar el Estado -más como señal que como una medida que impacte en la macro- abrir la economía, avanzar con desregulaciones, cambios en las tarifas y en el régimen cambiario, la habilitación de privatizaciones, una incipiente modernización laboral.

 El fin de semana tomó volumen la alternativa de un blanqueo. Pero la “madre de todas las batallas”, en la que Milei está poniendo mucho el foco es en encontrar una solución para el enorme volumen de pasivos remunerados del Banco Central, sean Leliq, pases u otros instrumentos financieros que tienen una dimensión descomunal, aseguran los economistas más cercanos en el trazado de las medidas.