Los datos oficiales sobre la cantidad de trabajadores catamarqueños en negro, pone sobre la mesa la situación actual.

Tenemos un 40% de trabajadores informales lo que significa que un porcentaje altísimo está en una situación vulnerable. Estos números son anteriores a la cuarentena, por lo que podríamos superar un porcentaje cercano al 50% en la actualidad. Advertimos que esto no es una anomalía, es producto de un trabajo sistemático de las patronales y el gobierno, que se profundiza por la crisis económica que transcurrimos. La intención es quitar derechos a los trabajadores manteniéndolos en la precariedad.

El 40% de trabajo en negro y las 103 mil personas que cobraron el IFE, echan por tierra que Catamarca este en una mejor situación que las provincias que tuvieron cuarentenas más estrictas y prolongadas. Para nosotros el hambre, la desocupación y la precariedad laboral tiene profundas raíces, y de larga data.
El IFE llego tarde a los trabajadores catamarqueños como a los de todo el país, 20.000 pesos en 100 días es una cifra miserable, a pesar de esto, se convirtió en la única ayuda a la que accedieron algunas familias para sobrellevar esta difícil situación.
El no cobro de la tercera cuota del IFE en Catamarca, sumado a la enorme desocupación y el trabajo en negro es un combo explosivo. Miles de trabajadores informales han perdido sus fuentes de ingresos y están en una situación vulnerable. Ese porcentaje puede llegar a la mitad de los trabajadores de la provincia.

Es necesario que el IFE se mantenga, que los recursos para estos pagos, sean financiados por un impuesto a las grandes fortunas.
Se tiene que terminar con el trabajo en negro. Pase a planta de todos los trabajadores, en especial los del Estado.