La medida alcanza a todo el país. Alberto Fernández pidió, principalmente, la colaboración de los jóvenes: “La picardía de una fiesta puede ser un dolor de cabeza”.

El presidente Alberto Fernández reafirmó la necesidad de evitar la concentración de personas para reducir la posibilidad de contagios de COVID-19 y anunció la prohibición de realizar reuniones sociales en todo el país, un punto que aparecerá en el decreto que extiende el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO).

En este punto, el jefe de Estado avisó que aquellos que rompan la prohibición “pueden incurrir en la responsabilidad penal de estar transmitiendo una enfermedad”.

En lenguaje inclusivo, les habló principalmente a los jóvenes. “Quiero hablarles a los que más quiero, que son los jóvenes. Quiero hablarles desde el alma, desde el corazón”, expresó el jefe de Estado en la conferencia de prensa que ofreció en la residencia de Olivos para anunciar la continuidad de la cuarentena.

En ese sentido, dijo que “todos sabemos que en la juventud es muy importante el encuentro con amigos, estar cerca de los afectos, compartir, disfrutar”.

“Yo extraño los recitales tanto como ustedes, extraño que vuelva el fútbol tanto como el mayor hincha de fútbol, extraño tocar la guitarra con mis amigos como nadie”, manifestó.

En ese contexto, advirtió: “pero ¿saben qué pasa?, no podemos hacerlo, porque además los jóvenes piensan que son inmunes a esta enfermedad y las estadísticas dicen que son los que mejor sobrellevan la enfermedad, pero los jóvenes contagian”.

“Y esa enfermedad, que parece ser más piadosa con los jóvenes, es impiadosa con los adultos mayores”, destacó y manifestó: “Entonces, chicos, chicas, chiques, les pido por favor, hagamos ese esfuerzo”.

El Presidente pidió: “Hagamos ese esfuerzo, es una zoncera reunirnos en fiestas electrónicas, en fiestas cerradas, clandestinas. No se dan cuenta el riesgo al que se exponen y el riesgo que corren”.

“Todos extrañamos el asado con los amigos, jugar un picadito, pero no podemos. Porque cada uno de esos encuentros es un riesgo enorme al que nos sometemos y al que sometemos al otro”, destacó.

E insistió: “Les pido por favor que nos ayuden, la picardía de una fiesta puede ser un dolor de cabeza muy grande para muchos. Les pido que nos ayuden y nos acompañen, porque nosotros lo necesitamos, hoy más que nunca”.

“Vamos a mantener las cosas como están hoy pero entendamos los costos que tiene no ser responsables”, subrayó el mandatario desde la residencia de Olivos, acompañado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

“Logramos soportar la atención sanitaria de un modo adecuado pero tenemos que parar el crecimiento de la infección, y eso depende de la responsabilidad de cada uno de nosotros”, señaló el mandatario, quien también aseguró que “la nueva realidad nos obliga a preservarnos permanentemente del riesgo de poder contagiarnos”, advirtió.