Las muertes ocurrieron en el instituto “San Luis Gonzaga”, de San Rafael, en Mendoza. La Asamblea Permanente de Derechos Humanos denunció el hecho.

La Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) denunció ayer que en un geriátrico de San Rafael, en la provincia de Mendoza, murieron 15 personas adultas mayores por coronavirus que aún no habían sido vacunadas, y la desactivación del Hogar de Ancianos Municipal en la ciudad bonaerense de Zárate con el traslado irregular de las personas que vivían allí.

El organismo organizó un conversatorio titulado “Situación de los adultos mayores en Argentina”, donde expusieron los casos mencionados.

Al respecto, la APDH expresó su preocupación de que “este terrible suceso” no se haya difundido “en los medios más importantes”.

“También preocupa la falta de respuesta a los pedidos de información y adjudicación de responsabilidades que hizo la APDH Regional Provincia de Mendoza”, señaló.

La entidad agregó que durante la pandemia la invisibilización de las “personas adultas mayores se profundizó y se produjeron hechos lamentables que se denunciaron”.

Durante un conversatorio virtual, Ana González, de la APDH, señaló que “la autorización para la vacunación dentro de los geriátricos es oral de cada residente que quiere ser inoculado o no, no necesita ningún papel, salvo aquellas personas que por un problema psíquico o físico no pueda dar su consentimiento se requiera del familiar”.

La dirigente explicó que en San Rafael en “el lapso de tres o cuatro días fallecieron 15 personas por coronavirus sin estar vacunadas”.

En referencia a lo ocurrido en Zárate, precisó que “a mediados de 2020 el Hogar de Ancianos se desactiva y se traslada de manera irregular a las personas adultas mayores que vivían allí a tres lugares: dos en Zárate y uno en la localidad de Lima”.

González señaló la “imposibilidad” de comunicarse con el tercer lugar de alojamiento donde fueron la mayoría de las personas y nunca pudieron recabar información fehaciente” sobre “quiénes y cuántos son y en qué situación están”.

Desde San Rafael, Cristina Lattanzio, de la APDH regional Mendoza y la agrupación Jubilados y Pensionados Autoconvocados local, realizó una denuncia por abandono de persona y dijo que en el Hogar de Ancianos Desprotegidos de la Inmaculada y San José, “en pocos días” murieron 15 personas “porque el exsacerdote” que maneja el lugar es “antivacunas”, pero también por una cadena de “negligencia de la provincia”.

“La provincia delegó a cada departamento cómo iba a ser la vacunación en las residencias de larga estadía: se otorgó a todo lo que sea privado y a los geriátricos las vacunas en la puerta”, explicó.

Lattanzio agregó que luego de la entrega de los fármacos era responsabilidad de cada institución “lo que pasaba puertas adentro”.

Según la dirigente, el geriátrico de Monte Comán no recibió los inoculantes “porque, explicaron, se habían superpuesto con las vacunas de la gripe”.

En tanto, la Regional de la APDH Zárate solicitó en mayo un pedido de informe ante el Concejo Deliberante de esa ciudad -aún sin respuesta- con toda la información “referida a la decisión del ejecutivo municipal producida en 2020 donde los vecinos y vecinas adultos mayores que se encontraban allí residiendo fueron llevados a otros lugares”.

La organización manifestó que donde se encontraba el Hogar de Ancianos “hay un Centro de Aislamiento para personas contagiadas con Covid-19”.

Según la APDH, los adultos mayores fueron trasladados al Hogar del Sagrado Corazón, el Hogar de las Hermanas de la Caridad en la zona de la costanera de Zárate, y el Hogar San José de la Providencia.

En este sentido, solicitaron que le sea informada la situación actual de todas estas personas.

Juan Manuel Aolita de la Regional APDH Zárate, dijo que la institución existe “hace más de 60 años” y agregó que con la pandemia se decidió crear “un centro de aislamiento” sobre el cual “no existe mucha información sobre su desempeño hasta el día de hoy”.

“El Hogar de Ancianos ha sido desarticulado, suspendido y las personas que hasta allí se encontraban fueron trasladadas de manera poco clara”, afirmó y dijo que más allá de ámbitos particulares que recibieron con buena predisposición a algunos adultos mayores, como el caso del Hogar del Sagrado Corazón y el Hogar de las Hermanas de la Caridad, “es una cuestión estructural en la que el Estado no se puede desentender”.

“Ya van dos meses de indefiniciones y faltas de respuesta”, sostuvo y añadió que “no hay regulación estructural en esta temática”.

Aolita manifestó que los adultos mayores que se encontraban en el Sagrado Corazón y Hermanas de la Caridad pudieron ser vacunados.

“Pudimos tomar contacto con miembros del hogar de Lima pero no con las personas que fueron trasladadas allí”, concluyó.

Fuente / Télam