El día del juicio final en la sala del tribunal Upstate New York no fue como lo habían planeado – al menos para el fiscal y la familia de la víctima.

El jueves, Shane M. Piche, un ex conductor de autobús del distrito de Watertown, Nueva York, recibió su sentencia. Dos meses antes, el joven de 26 años se había declarado culpable de una violación de tercer grado. Según el diario local Watertown Daily Times, Piche había violado a una estudiante de 14 años que viajaba en su ruta.

Pero en lugar de imponer a Piche una condena de prisión, el juez del condado de Jefferson James P. McClusky, le otorgó 10 años de libertad condicional y le asignó el nivel más bajo que existe en el registro de Nueva York de delincuentes sexuales. El fallo del juez fue en contra de la esperanza de los fiscales – y en contra de los deseos de la familia de la víctima.

“Yo deseaba que condenaran a Shane Piche a prisión por el daño que le causó a mi hija”, escribió la madre de la víctima en un comunicado publicado en WWNY. “Él se llevó algo de mi hija que nunca le regresarán y le ha causado a ella una dura batalla contra la depresión y la ansiedad“.

La sentencia de Piche se une a una lista de condenas controvertidas en casos de asaltos sexuales, muchas de las cuales han generado un gran debate sobre la violencia sexual y acerca de si los tribunales sopesan adecuadamente los deseos de las víctimas.

Más infame fue el caso del ex nadador de la Universidad de Stanford, Brock Turner, que fue sentenciado a seis meses de cárcel en 2016 tras agredir sexualmente a una mujer inconsciente. El resultado del caso despertó la indignación nacional y forzó la destitución del juez de California que emitió la sentencia.

En agosto, el doctor Shafeeq Sheikh fue arrestado por violar a una paciente, un crimen que se castiga con hasta 20 años de prisión. Un jurado, sin embargo, le dio a Sheikh 10 años de libertad condicional.

Y cuatro meses después, un ex presidente de fraternidad de la Universidad Baylor, Jacob Anderson, fue acusado de una violación en el campus. En diciembre, logró un acuerdo con los fiscales que redujo sus cargos a cambio de una sentencia de tres años de libertad condicional, terapia y USD 400 de multa.

En febrero, la madre de la víctima de Piche contó a WWNY que el acusado era el conductor del autobús escolar de su hija en el distrito escolar público de Watertown, a casi 113 kilómetros del norte de Syracuse, Nueva York. La madre, que prefirió no identificarse, dijo a la cadena de televisión que Piche “le compró regalos a su hija y la invitó a ella y a otras menores a su casa donde les dio alcohol”. Piche violó a la víctima en su casa.

Piche fue arrestado el 5 de septiembre de 2018. Fue acusado de violación en tercer grado, de un delito en primer grado por tratar ilegalmente con un niño y por poner en peligro el bienestar de un menor.

Tal y como reportó el Daily Times, Piche se declaró culpable el 21 de febrero, de un cargo menor por violación en tercer grado. Los fiscales le pidieron al juez que le diera a Piche una designación de delincuente sexual nivel 2, lo que habría significado que la información residencial de Piche se hubiera publicado en línea en el registro estatal de delincuentes sexuales.

Pero el jueves, McClusky decidió colocar a Piche en el nivel más bajo, en el 1, un lugar para agresores con un “bajo riesgo de volver a abusar sexualmente de otra víctima”, según el estado. Las direcciones futuras de Piche no aparecerán en el registro online.

Al tomar su decisión, McClusky destacó que Piche no contaba con arrestos anteriores y que solo había una víctima en el caso, informó Daily Times.

A Piche no se le permitirá estar a solas con ningún menor de 17, y deberá pagar USD 375 en honorarios de la corte y una tasa por delincuente sexual de USD 1.000. Según revelaron, ya no trabaja para el distrito escolar. 

A pesar de la decepción de la madre de la víctima, el abogado de Piche, Eric T. Swartz, defendió la sentencia. 

“Él será un criminal por el resto de su vida. Estará en el registro de delincuentes sexuales durante mucho tiempo”, contó Swartz a WWNY. “Tal vez no el resto de su vida debido al nivel, pero esto no es algo que no le haya causado dolor, y no es algo que no haya tenido consecuencias”.