El titular de Diputados negó versiones sobre un cambio en la Jefatura de Gabinete y reafirmó su respaldo al vocero presidencial en medio de la polémica judicial.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, salió a ponerle freno a las versiones que lo ubicaban como posible reemplazante de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete, en medio del escándalo por las causas por presunto enriquecimiento ilícito que involucran al funcionario.

En declaraciones periodísticas, el dirigente libertario fue categórico al desmentir esa posibilidad: “No hay ninguna chance de que eso suceda”, aseguró, y ratificó su respaldo al actual vocero presidencial, con quien —remarcó— mantiene una postura de apoyo desde el inicio de la gestión.

“Escuché ese rumor cientos de veces en las últimas semanas”, expresó Menem, al referirse a las versiones sobre un eventual desplazamiento de Adorni. En ese sentido, insistió en que dentro de La Libertad Avanza no consideran válidas las acusaciones mediáticas y prefieren remitirse al accionar judicial.

Críticas a la cobertura mediática

El titular de la Cámara Baja también cuestionó el rol de la prensa en el tratamiento del caso y habló de una “condena mediática”. Según planteó, el foco informativo está desproporcionadamente centrado en la situación del funcionario.

“Los medios vienen instalando este tema desde hace dos meses. En todos lados me preguntan hasta cuándo se va a seguir hablando de lo mismo”, señaló. Y agregó que, a su entender, hay otros aspectos positivos de la gestión que no están siendo visibilizados.

Para Menem, con el paso del tiempo la situación judicial de Adorni se aclarará: “No va a haber ningún inconveniente”, sostuvo, al tiempo que sugirió que existe una intencionalidad detrás de la insistencia mediática.

Continuidad en Diputados

Finalmente, el legislador dejó en claro que no tiene previsto abandonar su rol actual. Afirmó que continuará al frente de la Cámara de Diputados, salvo que el presidente tome una decisión en otro sentido.

De esta manera, Menem buscó llevar tranquilidad dentro del oficialismo y cerrar filas en torno a Adorni, en un contexto marcado por cuestionamientos y especulaciones sobre posibles cambios en el Gabinete nacional.