El autor del hecho que conmociona a Río Negro, confesó que atacó a la mujer hasta que creyó que estaba muerta. Luego fue por su segunda víctima, un gremialista al que le dio cinco puntazos.

Un hombre de 51 años fue detenido en Allen, en el departamento de General Roca, Río Negro, después de haber atacado a cuchillazos a su esposa y de haber asesinado a un amigo.

El hecho causó conmoción en la ciudad de poco más de 27 mil habitantes. Según trascendió, el agresor -identificado como Miguel Retamal- ingresó sin mediar palabras a la habitación en la que descansaba su pareja y la atacó con un cuchillo.

La víctima, Analía Muñoz, recibió un puntazo en el cuello y otro en el hombro. Tras el ataque, Retamal se retiró pensando que estaba muerta y condujo su moto hacia la zona de la Isla 16 de Allen, en los predios de Farmacéuticos y Asociación Civil Aukan. Allí atacó a su amigo José Ramírez, secretario general del Gremio de los Empleados de Farmacia de Río Negro, a quien asesinó de cinco puñaladas.

Retamal fue detenido cuando intentaba escapar en moto tras cometer el homicidio de su amigo. El agresor quedó imputado por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer en un marco de violencia de género, en grado de tentativa, en concurso real con homicidio”.

Analía Muñoz quedó internada en el hospital López Lima de General Roca. Fue ella quien le confirmó a los médicos que había sido atacada por Retamal.

“Me mandé una cagada”

El ataque comenzó cerca de las 17 del jueves en una vivienda del Barrio Norte, ubicada sobre la calle Piñeiro Sorondo al 400, donde Muñoz convivía desde hacía muchos años con Retamal.

Según el diario Río Negro, los dos hijos de la pareja le contaron a los investigadores que su padre estaba convencido de que la mujer tenía una relación con otro hombre.

“Este en un marco de violencia de género, usando un arma blanca tipo cuchillo, y con intención de dar muerte, le asestó a la mujer cortes que le afectaron la yugular; para luego darle dos puñaladas más en el hombro izquierdo”, explicó el Fiscal del caso Luciano Garrido, durante la audiencia de imputación del detenido.

Y agregó: “El hombre no logró su cometido ya que se fue del lugar con la convicción de que ella se encontraba sin vida”.

Después el fiscal dio detalles del segundo hecho, cuando Retamal fue a buscar a Ramírez: “El imputado llegó en moto, con un cuchillo, y después de discutir con Ramírez, le dio al menos tres cortes punzo cortantes”.

La víctima logró salir caminando hacia un predio lindero pero fue alcanzado por Retamal quien finalmente lo asesinó con otras dos puñaladas, “una en la zona media del esternón y otra en el hemotórax derecho”.

La Policía llegó rápido al lugar alertada por personas que habían visto el final del ataque y encontraron a Ramírez en el piso, sin vida. Instantes después, a unos cien metros del lugar, detuvieron a Retamal.

Según consignó Río Negro, una vez arrodillado en el piso y con las manos en la cabeza, el homicida lanzó: “Me mandé la cagada amigo, maté a mi mujer y a mi amigo”.

El defensor del imputado, Luis Carrera, dijo en la audiencia ante el fiscal que se oponía a los hechos relatados y también a la calificación legal en relación al primer hecho.

“No comparto la tentativa de homicidio agravado del primer hecho, esto no es así, mi asistido se puso en contacto con la policía para decir que su mujer estaba con heridas, y que fueron calificadas como leves por el médico policial”, explicó el abogado.

Y sumó: “Se encontraba bajo los efectos de una emoción violenta y lo que pudo haber hecho en el marco de esa alteración debe ser analizado”.

Mientras avanza la investigación, la fiscalía solicitó el plazo de seis meses de prisión preventiva para el detenido.