La decisión, confirmada por la Casa Rosada y comunicada a la ONU, se suma a la salida de Argentina de la OMS en febrero, en el marco de una estrategia de reducir la participación en organismos internacionales.
Desde la vuelta a la democracia, Argentina tuvo una participación activa en este Consejo, impulsando resoluciones sobre diversidad, justicia climática y misiones en países como Venezuela y Myanmar.