La Junta Médica determinó que María de los Ángeles Russo, señalada por la muerte de Diana Gómez Russo, padece un trastorno mental que le impide comprender la gravedad del hecho.
Durante la jornada del martes, la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar de La Banda recibió un informe médico forense que sostiene que María de los Ángeles Russo, la joven acusada de asesinar a Diana Gómez Russo, su hija de 9 años, es inimputable.
El dictamen fue elaborado por una junta médica y entregado en las primeras horas de la mañana al fiscal Mariano Gómez, a cargo de la investigación penal. Con este resultado, la acusada podría ser sobreseída en el marco de la causa.
Aunque el contenido del informe se mantiene bajo estricta reserva, trascendió que las pericias concluyeron que la joven no comprende la criminalidad de los hechos ni posee la capacidad de dirigir su conducta al momento del episodio.
Según los especialistas en salud mental, la mujer no pudo entender la naturaleza de su accionar debido a un trastorno mental, diagnóstico que ya había sido señalado previamente. La acusada fue diagnosticada con esquizofrenia.

Cabe recordar que semanas atrás el Ministerio Público Fiscal había solicitado la prisión preventiva de la joven, al considerar imprescindible conocer el resultado de la junta médica para determinar si era imputable.
En ese mismo planteo, el abogado defensor Diego Leguizamón se opuso al pedido y sostuvo que su clienta padece un síndrome esquizoafectivo, por lo que no podía ser imputada penalmente.
Con los resultados ya incorporados al expediente, se supo de manera extraoficial que en las próximas horas la defensa solicitará una audiencia para que la Justicia declare formalmente la inimputabilidad de la acusada y disponga su sobreseimiento.
María de los Ángeles, de 28 años, se encuentra alojada en el Centro de Salud Mental de El Polear, acusada del delito de homicidio calificado por el vínculo.
La causa investiga la muerte de su hija de 9 años, ocurrida en una vivienda de calle Irigoyen, donde ambas residían junto a los padres de la acusada. Según la investigación, la menor habría sido asfixiada manualmente mientras compartían la misma habitación.
El cuerpo de la niña fue hallado sobre la cama cuando sus abuelos fueron a buscarla para llevarla al colegio. En el lugar había un blister de pastillas y un oso de peluche que habría sido utilizado durante el hecho.
De acuerdo con las averiguaciones fiscales, la acusada habría cometido el crimen durante la noche y luego permaneció sentada frente al cuerpo durante toda la madrugada, hasta que se produjo el hallazgo.




