Las transferencias no automáticas de la Casa Rosada hacia las provincias volvieron a caer con fuerza en abril y encendieron las alarmas entre los gobernadores. El recorte en los envíos es uno de los más fuertes en 20 años. Los ATN concentraron el 30% de los fondos y llegaron a solo nueve provincias.
Según un informe de la consultora Politikon Chaco, los envíos totalizaron $154.643 millones y marcaron una caída real del 53% frente al mismo mes del año anterior, uno de los peores desempeños históricos.

El informe precisó que se trató del segundo abril con menor nivel de transferencias desde 2005, solo por encima de 2024. Este dato reflejó la magnitud del ajuste en las partidas discrecionales, en un contexto de fuerte restricción fiscal y cambios en los criterios de distribución de recursos.
Caída de transferencias
El análisis mostró que cuatro programas concentraron el 83% de los envíos totales. En primer lugar se ubicaron los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), con $ 47.000 millones, equivalentes al 30% del total distribuido. Estos fondos alcanzaron a nueve provincias durante el período.
En segundo lugar se ubicaron las partidas destinadas a la Universalización de la Jornada Extendida, con $35.000 millones, equivalentes al 23% del total. Les siguieron los fondos para comedores escolares, con $27.000 millones, y las transferencias a cajas previsionales provinciales, con $20.000 millones. El resto de las partidas explicó apenas el 17% de los envíos, lo que evidenció una fuerte concentración en pocas políticas públicas. Esta dinámica consolidó el carácter discrecional de este tipo de transferencias, que no responden a criterios automáticos de coparticipación.
Provincias más beneficiadas y desigualdad en el reparto
En cuanto a la distribución geográfica, la provincia de Buenos Aires impuso su peso territorial y lideró la recepción de fondos con $ 39.708 millones, lo que representó el 25,7% del total. Detrás se ubicaron Entre Ríos, con $ 13.836 millones, y Chaco, con $ 10.605 millones. También se destacaron Tucumán, Santa Fe y Mendoza, aunque con volúmenes considerablemente menores. En conjunto, las diez jurisdicciones con mayores envíos concentraron el 80% del total distribuido.
En el extremo opuesto se ubicaron tres provincias de la Patagonia: Tierra del Fuego, Chubut y Santa Cruz que recibieron menos de $ 400 millones cada una, lo que en conjunto representó apenas el 0,5% del total. Esta brecha reflejó la fuerte disparidad en la asignación de recursos entre distritos.
Desempeños dispares y discrecionalidad
El informe de Politikon Chaco también advierte sobre la heterogeneidad en las variaciones interanuales. Mientras algunas provincias registraron subas superiores al 1000% en términos reales, otras sufrieron caídas mayores al 90%. Este comportamiento respondió a la lógica discrecional de los envíos.
Los especialistas señalaron que estos incrementos puntuales no implicaron necesariamente una mejora estructural, ya que en muchos casos partían de niveles muy bajos. Por eso recomendaron analizar los datos con cautela, considerando tanto la evolución relativa como los montos absolutos.

En el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, las transferencias no automáticas alcanzaron los $ 431.024 millones. Esto representó una caída real del 57,2% en comparación con el mismo período de 2025, consolidando uno de los peores arranques de año en más de dos décadas. El escenario dejó en evidencia un cambio profundo en la política de distribución de fondos nacionales hacia las provincias. Con menores recursos y mayor discrecionalidad, el reparto profundizó las asimetrías territoriales y abrió interrogantes sobre el financiamiento de programas clave en los distritos.




