La detonación ocurrió en la localidad de Liuyang, lugar donde se produce alrededor del 60% de la pirotecnia que se vende en el país y el 70% que se destina a la exportación.

Una potente explosión en una fábrica de fuegos artificiales en China provocó al menos 26 muertos y más de 60 heridos. El episodio ocurrió el lunes por la tarde y generó una amplia movilización de equipos de emergencia.

Según informaron las autoridades, el estallido se produjo en una planta dedicada a la producción y exhibición de fuegos artificiales ubicada en la provincia de Liuyang, una de las regiones clave para esta industria en el país ya que concentra cerca del 60% de la producción nacional y el 70% de las exportaciones de pirotecnia.

Tras el incidente y la densa columna de humo, las autoridades ordenaron la suspensión inmediata de las actividades en todas las fábricas de pirotecnia de Changsha, capital provincial, con el objetivo de llevar adelante inspecciones de seguridad.

El operativo de rescate incluyó el despliegue de cientos de trabajadores especializados y fuerzas de seguridad. Más de 480 rescatistas fueron enviados de urgencia al lugar, mientras que el total de personal movilizado: entre bomberos, médicos y policías, superó las 1.500 personas.

Además, se estableció un perímetro de seguridad de tres kilómetros y se evacuó a los habitantes de las zonas cercanas como medida preventiva.