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Daniela Lopilato, nutricionista y hermana de Luisana, dialogó sobre los excesos que ocurren en esta época.

Contar calorías no sirve, la montaña de comida es un error y priorizar los gustos es la mejor opción, entre sus principales tips.

Llegaron los días festivos y hasta la primera semana de enero las comidas generalmente todavía se siguen repitiendo día tras día con las sobras de las cenas y los almuerzos. Salad bar con ensaladas frías, matambres, picadas de fiambres, carnes y la mesa dulce son los principales culpables de los futuros excesos si no se regula la porción.

Si bien algunas de estas comidas no suelen estar en el plan nutricional durante todo el resto del año, un mínimo exceso o la descontrolada ansiedad por comer de todo puede llegar a ocasionar un incremento inesperado de peso.

“Muchos dicen en estos días ‘ya está, ya la arruiné, y sigo, total ya pasó’ y la respuesta es no. Si un día te excediste comiendo, al otro, comé normal. Tampoco está bueno hacer ayunos prolongados porque no sirve. Y el famoso detox de ‘hoy tomo líquidos todo el día’ no funciona igual en todos los organismos”, resaltó la nutricionista.

“Hay que enseñarles a las personas objetivos posibles que se puedan cumplir. Sin embargo, muchos de estos los tiene que poner el propio paciente. Una puede ser la mejor nutiricionista, estar explicando una hora en consulta, aconsejando, pero una parte depende de vos. Se puede aprender un montón pero si no se aplica no sirve. Hay que ver qué se puede cambiar e incorporar nuevos hábitos en la rutina”.

Uno engorda cuando comete excesos repetitivos. “Si te pasás con la entrada, te pasás con el plato principal, con el postre y también con la mesa dulce, no vengas a preguntar por qué no bajás de peso, vas a engordar claramente. Mi mejor consejo es que se den el gusto de lo que les guste, disfrutar un poco más pero siempre controlando”, agregó Lopilato.

El alcohol en las fiestas necesita un capítulo aparte. El alcohol contiene calorías vacías que retienen líquidos que se suma a todo lo que se está comiendo y las primeras calorías que utiliza el cuerpo son las del alcohol y luego las de los alimentos. El cuerpo tiene un cierto tope para metabolizar la glucosa, y si ésta no se metaboliza, se transforma en grasa y se deposita.

Si se puede evitar cenar y almorzar con alcohol, ya sea vino, cerveza o hasta espumantes, mucho mejor, e ingerir sólo a la hora del brindis.

Distribución del plato

“El vitel toné no es la comida del terror, es carne, es proteína”, afirma la especialista. Sin embargo en este plato típico de las Fiestas la prueba de fuego está en la salsa. “Se tiene que tener mucho cuidado con la salsa, lo mejor es mojarlo apenas y acompañarlo con verduritas que haya en la mesa. Lo ideal, entre 2 o 3 rodajas”.

Otro plato que nunca falta es la ensalada rusa que lleva papas, arvejas, zanahorias y salsa de mayonesa. La porción indicada para consumir esta ensalada festiva son 3 cucharadas soperas pero sin hacerlo “montaña”.

Luego, completar el plato con otras ensaladas, fiambres o platos que estén presentes en el salad bar al momento de la entrada, siempre midiendo la porción. “Parece normal y sencillo pero no se hace, se come sin control y sin registro de las cantidades que se está comiendo”, afirma Lopilato.

El plato principal y el postre

Luego de una abundante -o no- entrada, llega el plato principal. Depende de cada familia y cada casa el menú elegido para las Fiestas: pastas, carnes rojas, blancas, comida árabe, sushi, para todos los gustos, culturas, costumbres y paladares hay siempre una rica opción para disfrutar en familia.

Nuevamente, Daniela Lopilato recomienda que uno se dé los gustos de lo que le gusta y puntualice en ese plato. Puede ser un abundante plato principal o, si se prefiere lo dulce, el indicado es el postre. En cambio, si el plato principal es el elegido, la entrada debe ser moderada y sin excesos.

La terrorífica mesa dulce

Chocolates, pan dulce, almendras, turrones, maníes, avellanas y confites son algunos de los grandes protagonistas de la mesa dulce en diciembre. Abundan los platos con delicatessen

“En el momento de la elección, nadie se va a poner a contar las calorías que tiene cada cosa de la mesa dulce. Yo las puedo decir y enseñar, pero no sirve para estos casos, sí sirve para decir ‘esto es menos calórico que esto’. Para las Fiestas lo mejor es aprender con lo visual, puedo hacer ejemplos de platos ricos con control para comer rico y no en excesos”.

Las frutas secas son parte de la mesa dulce y son las que están incluidas en las dietas. Si bien tienen muchas calorías, tienen grasas buenas, vitaminas, minerales y fibras, y es ahí donde no pasa por contar calorías sino por la calidad nutricional y el control de la porción.

El pan dulce es un must en las mesas dulces navideñas. Hoy existen infinidades de combinaciones para su decoración y rellenos como lo son las frutas secas, abrillantadas, chips de chocolate, pasta de avellanas y dulce de leche.