No hubo reacción. Boca había llegado a Córdoba, con la idea de dar vuelta la página de la fea caída del domingo con River, pero empeoró y nunca fue más que Gimnasia de La Plata, que lo remató en el último minuto para quedarse con la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina (lo espera Central Córdoba de Santiago del Estero).
Boca prolongó su mal momento, descartó otro objetivo de su lista, no tendrá revancha con el Millonario en semifinales.
Después de jugar contra Colón el domingo por la Superliga, irá a Brasil a enfrentar a Cruzeiro por la Libertadores.