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Todavía es posible tratar manchas, arrugas y daños producidos por el sol antes de que se termine el invierno. Cuáles están permitidos.

A casi un mes de la primavera no todo está perdido. Aún es posible tratar en profundidad manchas, arrugas y los daños producido por el sol en la piel. Los peelings y las tecnologías que trabajan por medio de la luz permiten mejorar el aspecto de la piel. Qué se puede hacer ahora, sin que cause el efecto contrario. Es tratarse pero es imprescindible tener cuidado y a mano protectores solares.

Limitación. Aunque es posible aprovechar estas semanas antes de que los rayos solares comiencen a incidir más, hay que tener en cuenta que este tipo de tratamientos afinan la capa córnea para que luego se regenere y se renueve. Al intervenir en las estructuras de protección de la piel, la exposición solar podría generar daño. Sensibilizada y enrojecida, si esa piel es expuesta al sol directo, podría hiperpigmentarse. Entonces, es posible hacer ciertos tratamientos pero, como siempre, independientemente de la época del año, hay que cuidarse del sol. Esto es fundamental.

Tratamientos lumínicos. Son procedimientos que se indican para pieles fotoenvejecidas y también para cicatrices de acné. Ojo que aplicados en días de sol intenso podrían manchar la piel; por eso, en estos días, se insiste en el uso de protección solar luego de cada sesión. Como se practican en pocas sesiones, todavía hay posibilidad de hacerlos, “Los láseres pueden aplicarse hasta octubre, siempre que el paciente sea consciente de que debe usar fotoprotector. El láser apunta al color. Entonces, si la piel está tostada, el láser va a quemarla”, señala Velia Lemel, dermatóloga miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología. Los láseres de invierno interactúan con la melanina de la piel. Estos son el láser de CO2, de Alexandrita y el Q-Switched, además de la luz pulsada intensa. “El único recomendado para pieles más oscuras es el Q-Switched porque el pulso es muy rápido y va directo a la lesión”, agrega. Es solo de invierno, o sea ya, el nuevo láser picosegundos que emite pulsos ultracortos. El pulso de picosegundo es una billonésima parte de un segundo.

Crea un impacto que optimiza la fractura del pigmento, por lo que es eficaz en tratamientos para manchas. Está indicado para las causadas por fotoenvejecimiento, y también para eliminar tatuajes. La introducción de cremas fotosensibilizantes y posterior aplicación de luz roja para fotoenvejecimiento es otra técnica que se practica en esta época del año. El tratamiento con ácido aminolevulínico es otro de los indicados para fotoenvejecimiento, queratosis actínicas y ciertos cánceres de piel, es muy fotosensibilizante. La sustancia no permite estar en la luz durante tres días. “En cualquier momento que se aplique, después del tratamiento no se puede estar frente a ningún tipo de luz: ni solar, ni de pantallas, ni de iluminación. Las primeras 72 horas hay que aplicarse pantalla solar para estar adentro y afuera. El procedimiento puede realizarse hasta noviembre, estando en todo momento con protección solar”. Son dos sesiones.

Pulidos: Los peelings de ácido mandélico para tratar acné y pigmentaciones de la piel y de ácido glicólico para envejecimiento de la piel pueden todavía llevarse a cabo. No así el de tricloroacético al 20% , de mediana intensidad, para renovar la piel.

Incompatibilidad. Todos estos procedimientos son incompatibles con el sol porque dejan la piel inflamada. Esa inflamación, si se expone la piel al sol, causaría manchas. Por eso se impone cubrirla después de cada sesión con una buena humectación, protección solar y maquillaje. A partir de la primavera estos tratamientos deben suspenderse, ya que la radiación solar aumenta desde fines de septiembre hasta fines de marzo.

Indicaciones

Lentigos: Son manchas solares que están debajo de la piel, sin rugosidad. Se trata con Luz Pulsada Intensa (IPL) que se dirige directo al pigmento para eliminarlo, dejando la piel con brillo y sin manchas. “En el caso de la luz pulsada intensa, que requiere entre dos y seis sesiones, la aplicación puede extenderse hasta noviembre, con los cuidados debidos frente al sol”, aclara.

Manchas claras: Al no tener un tono intenso, no son absorbidas por la luz pulsada intensa que apunta al pigmento. Si esa piel se acompaña de cierta flaccidez, “el Q-Switched es el láser que las elimina y además tensa, en una o dos sesiones”, añade otra de las profesionales consultadas, Irene Bermejo.

Arrugas y manchas: Cuando además las manchas de la piel fotoenvejecida se tiene arrugas, se las elimina y se remueve la capa córnea con láser CO2. Se producen así cambios importantes: “Se eliminan arruguitas de debajo del párpado, arrugas peribucales y se retrae la piel, mejorando el fotoenvejecimiento y la flaccidez. El láser CO2 se realiza en una sesión”, destaca Bermejo.

Mayor luminosidad: Promediando el invierno, cuando “la radiación solar empieza a intensificarse, puede continuar haciéndose un peeling de ácido tricloroacético “light, es decir, a una concentración menor al 8%”, recomienda Sergio Escobar, dermatólogo miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología. Resulta un excelente complemento de peelings de ácido glicólico y mandélico, que pueden seguir realizándose “hasta la segunda semana de octubre”, añade. El de glicólico, entre el 30 y el 50%, es un eficaz antiaging, mientras que el de mandélico al 40% se indica para acné y para atenuar pigmentaciones.

Manchas con piel fotoenvejecida, lesiones, arruguitas, melasma, coloración de ojeras y tatuajes. El láser picosegundos es lo más nuevo para tratar pigmentaciones en la piel y mejorar su calidad. Con la potencia de la energía que emite mediante pulsos ultracortos, descompone en micropartículas los pigmentos, por medio del calor, sin generar inflamación. Además estimula la producción de colágeno y elastina, favoreciendo el rejuvenecimiento de los tejidos. Se aplica en una a tres sesiones, de entre 10 y 15 minutos cada una. “Es un tratamiento que estamos a tiempo de practicar, aún en primavera, en pacientes de ciudad, cuidándose los fines de semana del sol con mucho protector solar. No es para irse enseguida a la playa ni a la nieve”, recalca Griselda Seleme, cirujana plástica y estética de la Sociedad de Buenos Aires de Cirugía Plástica.

Según la edad
Christian Sánchez Saizar, dermatólogo miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, apunta que “a partir de los 35 años las consultas están más orientadas a tratar manchas e imperfecciones de la piel. Desde los 45 se agrega la flaccidez y el efecto que se persigue es reafirmarla. De los 55 en adelante la principal problemática es la profundización de las arrugas. Con los peelings y con los diferentes láseres (unos más específicos para manchas y otros mejores para arrugas) se busca la mejor combinación de tratamientos para el mejor resultado”. Para el especialista, lo importante es “hacer la consulta con el dermatólogo para evaluar cuál es el problema y su mejor tratamiento”.