Los confirmó un funcionario del Gobierno israelí del primer ministro Benjamin Netanyahu. El retraso en la aplicación del acuerdo se debía a detalles de qué rehenes serían liberados y cómo.

Un acuerdo para un alto el fuego de cuatro días en Gaza y la liberación de decenas de rehenes del grupo islamista Hamas y de palestinos encarcelados por Israel, se topó con obstáculos de último momento y comenzará a regir recién mañana.

Un funcionario del Gobierno israelí del primer ministro Benjamin Netanyahu dijo anoche que el acuerdo mediado por Qatar no entrará en vigor hasta mañana, un día después de lo anunciado originalmente.

Fuentes palestinas y qataríes citadas por medios árabes, israelíes e internacionales dijeron que el retraso en la aplicación del acuerdo se debía a detalles de “último minuto” sobre qué rehenes serían liberados y cómo.

“Qatar, en coordinación con Egipto y Estados Unidos, debería anunciar hoy, en las próximas horas”, dijo una fuente citada por la agencia de noticias AFP.

Ayer “ya hubo un intercambio de listas de nombres de prisioneros de ambos bandos a través de los mediadores cataríes y egipcios”, dijo la fuente.

El avance diplomático prometía cierto alivio para los más de 1,7 millones de palestinos que han huido de sus hogares durante semanas de bombardeos israelíes, así como para las familias de los rehenes israelíes, temerosas por la suerte de sus seres queridos.

El asesor de seguridad nacional de Israel, Tzachi Hanegbi, anunció el retraso el miércoles por la noche, sin dar ningún motivo.

El anuncio del acuerdo fue hecho ayer por Qatar, que ofició de mediador junto a Estados Unidos y a Egipto, en la séptima semana de ofensiva israelí en Gaza.

Según los términos anunciados, Hamas liberará a 50 de los 240 rehenes secuestrados -entre los que hay una veintena de argentinos- durante sus ataques en Israel del 7 de octubre, que dejaron 1.200 muertos, en su mayoría civiles.

A cambio, Israel hará una tregua de cuatro días en la ofensiva que lanzó en Gaza contra Hamas desde los ataques, que ya dejó unos 14.000 palestinos muertos, incluyendo unos 5.800 niños.

Además, Israel liberará a unos 150 presos palestinos y permitirá un incremento del ingreso de ayuda humanitaria a Gaza, que está bajo bloqueo total desde el 9 de octubre, sin luz ni combustible para sus 2,3 millones de habitantes.