La victoria de Boca este domingo no solo estiró la paternidad histórica en el historial general, sino que ratificó el presente inmejorable de Claudio Úbeda en el banco de suplentes. Con el gol de Leandro Paredes, el “Sifón” firmó su segundo triunfo en dos Superclásicos dirigidos, manteniendo una efectividad del 100% ante el eterno rival desde que se puso el buzo de DT xeneize.
Tras aquel primer éxito, Úbeda se mostró emocionado y dedicó el triunfo a la memoria de Miguel Ángel Russo: “Me abracé con Juvenal porque nos acordamos de Miguel. Gran parte de lo que se ve del equipo es imagen de él, estoy seguro de que está festejando con nosotros desde arriba”. Esa mística parece acompañar al actual entrenador, quien hoy volvió a festejar en una cancha que conoce muy bien.