La victoria de Boca este domingo no solo estiró la paternidad histórica en el historial general, sino que ratificó el presente inmejorable de Claudio Úbeda en el banco de suplentes. Con el gol de Leandro Paredes, el “Sifón” firmó su segundo triunfo en dos Superclásicos dirigidos, manteniendo una efectividad del 100% ante el eterno rival desde que se puso el buzo de DT xeneize.
El antecedente inmediato de Úbeda en clásicos databa del 9 de noviembre del año pasado, cuando Boca venció 2-0 a River en La Bombonera con goles de Zeballos y Merentiel. Aquella tarde no fue una más: con ese resultado, el Xeneize no solo clasificó a los playoffs del torneo, sino que selló su regreso a la Copa Libertadores tras dos años de ausencia, dejando a River en una situación crítica.
Tras aquel primer éxito, Úbeda se mostró emocionado y dedicó el triunfo a la memoria de Miguel Ángel Russo: “Me abracé con Juvenal porque nos acordamos de Miguel. Gran parte de lo que se ve del equipo es imagen de él, estoy seguro de que está festejando con nosotros desde arriba”. Esa mística parece acompañar al actual entrenador, quien hoy volvió a festejar en una cancha que conoce muy bien.