sábado, mayo 25, 2024
HomePortadasFalleció el Padre Manuel Antonio Bulacio

Falleció el Padre Manuel Antonio Bulacio

En la mañana del domingo 3 de marzo, a la edad de 52 años, falleció el Padre Manuel Antonio Bulacio, en la ciudad de Córdoba, donde permanecía internado tras padecer una grave enfermedad. Sus restos mortales arribarán hoy, alrededor de las 18.00, a la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, donde serán velados hasta las 23.00. A las 21.00 se celebrará la Misa Exequial.
Luego, serán trasladados hasta el Santuario de Nuestra Señora de Belén, donde se realizará el velatorio. A las 10.00, se oficiará la Misa de cuerpo presente y luego se realizará el sepelio. Antes de emprender la partida a su pueblo natal, pasará por Choya, donde trabajó pastoralmente en este último tiempo.
El Padre Bulacio era oriundo de la ciudad de Belén. Tenía 19 años de sacerdocio, habiendo sido ordenado el 28 de diciembre de 1999.
Desempeñó su ministerio sacerdotal en distintos puntos del territorio diocesano, entre ellos, la Parroquia de San Roque, con sede en la ciudad de Recreo, departamento La Paz (como diácono), Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, con sede en Hualfín, departamento Belén; Parroquia de San Francisco de Asís, con sede en la ciudad de Andalgalá, departamento homónimo; Parroquia de Santa Rosa de Lima, con sede en Capital, en cuya jurisdicción atendió espiritualmente a los fieles de la Capilla del Señor de los Milagros, en Choya. En esa misma comunidad estuvo a cargo del Colegio Parroquial Juan Pablo II, adonde concurren niños y adolescentes de la zona norte de la ciudad capital.

Fue Capellán del Hospital San Juan Bautista y Responsable de la Pastoral de la Salud, estando siempre atento y llevando consuelo y los Sacramentos a los hermanos enfermos.
Pero sin dudas, su principal obra, realizada de manera silenciosa, paciente y perseverante desde hace varios años, fue su dedicación a los jóvenes con adicciones, a quienes ayudó llevándolos a otros puntos del país para su recuperación, hasta que pudo lograr la instalación en nuestra diócesis de la casa, que fue en manos de la Comunidad Cenáculo y bajo el patronazgo de Nuestra Señora del Valle. Tras empeñosa labor y confiado en la Providencia Divina, vio nacer este espacio, que fue cobrando vida en el predio donado por el Obispado de Catamarca, ubicado en el puesto Los Molles, distante a 2 kilómetros y medio campo adentro, antes de llegar a la caminera de El Rodeo, en el departamento Ambato.
Para esta obra no dudó en llegar hasta el Papa Francisco, quien realizó su aporte para la construcción de la pequeña casa, que hoy crece gracias al trabajo de los chicos que allí ven una luz de esperanza ante el flagelo de las drogas.

Esa obra es testimonio de su amor por los más pobres y necesitados, a quienes siempre tendió su mano y les llevó a Jesús, a quien entregó su vida a través del ministerio sacerdotal.
El Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, y el clero catamarqueño agradecen de corazón el servicio brindado por el Padre Manuel Antonio Bulacio durante 19 años en la Diócesis de Catamarca; rezan por el eterno descanso de su alma, y acompañan a su familia con la oración y su cercanía de pastores.

Te puede Interesar